Jueves 24 de Diciembre de 2009
Carlos Alberto Famoso, un hombre de 33 años condenado a 11 años de prisión por asesinar de un tiro en la cabeza a su novia en febrero de 2007, fue detenido el martes en la zona sur de Funes por disposición de la sala III de la Cámara Penal. Famoso fue condenado por homicidio agravado cntra Cintia Paola Plee. Se encontraba en libertad bajo un régimen de sustitución de prisión preventiva y quedó detenido en la alcaidía de Jefatura.
Efectivos de la sección Seguridad Personal, encabezados por el comisario Guillermo Morgans, llegaron el lunes hasta una vivienda de Los Tizones al 2300 para detener a Carlos Famoso y notificarlo de que su condena quedaba efectiva. El homicidio de su novia, Cintia Plee, lo cometió el 24 de febrero de 2007 por la noche en el interior de un Peugeot 206 azul oscuro estacionado en Colombres entre Eva Perón y Banegas.
Alrededor de las 21, Carlos y Cintia estaban en el auto. El hombre contó que tenía un revólver calibre 22 largo con papeles en regla que llevaba en el auto por seguridad. Declaró además que no tuvo intenciones de matar a Cintia y que el arma se disparó en forma accidental mientras jugaba con ella.
Tras el impacto, Famoso llevó hasta una empresa de urgencias médicas a la chica, que murió a poco de llegar al Hospital Centenario. También se comunicó con la familia de la joven para "avisarles que había ocurrido un accidente". Dos horas después fue con su abogado a la seccional 17ª y admitió su responsabilidad.
Amor enfermizo. Al ocurrir el crimen, Famoso tenía 30 años y la relación con Cintia zozobraba. Una amiga declaró en el juicio que el hombre "estaba separado de su esposa pero vivía bajo el mismo techo. Era un tipo agresivo que se peleaba con otros hombres por pavadas", y una vez la víctima habría sido maltratada físicamente.
El juez de Sentencia Luis Giraudo valoró esos antecedentes de violencia. Volcó en su fallo los dichos de un testigo que fue junto a su novia a una cena con Carlos y Cintia un mes antes del crimen. Allí, el amigo de la víctima contó que en un momento se quedó solo con Famoso y que éste le dijo: "Si la negra me deja, la mato". El juez de Sentencia Giraudo consideró que no resultaba inverosímil que al momento de esgrimir el arma Famoso haya estaba "inmerso en el clima adverso planteado por la víctima" cuando ésta decidió interrumpir la relación.