POLICIALES

El sistema judicial parece fortalecido tras investigar y arrestar a dos fiscales

Así lo dieron a entender el propio Fiscal General de la provincia y varios miembros del Ministerio Público de la Acusación tras el escándalo que lo sacudió.

Domingo 16 de Agosto de 2020

Las últimas dos semanas fueron de un vértigo sin fin para los 160 fiscales que integran el Ministerio Público Fiscal (MPA) de la provincia de Santa Fe. La causa que compromete al ex fiscal regional Patricio Serjal y al ex fiscal de Flagrancia Gustavo Ponce Ashad, expediente que terminó con los dos detenidos en Rosario, puso en tela de juicio la responsabilidad en las funciones de quienes están encargados de investigar y llevar adelante las acusaciones. La Fiscalía Regional ya tiene reemplazo. María Eugenia Iribarren es la primera mujer que toma un cargo en el organigrama superior del MPA y participó junto a otros tres fiscales de la investigación que terminó con sus pares tras las rejas. Ante lo ocurrido, La Capital consultó a otros fiscales y al jefe de todos ellos en la provincia, Jorge Baclini, quienes tuvieron distintas sensaciones durante la investigación de los hechos de corrupción instalados en el corazón del MPA. Decepción, sorpresa, bronca, esperanzas. Sensaciones personales y laborales a las que se enfrentaron como a los peores demonios, los que se ocultan detrás de expedientes secretos, órdenes difusas y sospechas que interpelan la profesión elegida y el trabajo diario.

Decepcionado

Jorge Baclini, con una experiencia de décadas en el Poder Judicial como magistrado y ex fiscal regional, dijo que se sintió “decepcionado”, aunque aclaró que “con los años igualmente estas cosas me afectan menos. Hace un tiempo me pasaba una semana amargado si entre los fiscales o en el viejo sistema, entre los empleados del juzgado, se daban situaciones difíciles. Pero ahora soy más frío. Sí tuve también un sentimiento de bronca, pero lo hablé con algunos fiscales y sabemos que son situaciones que pueden darse. En cuanto al sistema (acusatorio vigente en la provincia desde 2014), estoy seguro que hay mucho por mejorar pero con esta investigación se salió fortalecido porque la misma se realizó desde adentro mismo del sistema y con los mismos funcionarios del MPA. En lo que hace a las alarmas anticorrupción creo que funcionaron a su debido tiempo”.

En el MPA desde sus inicios hay una serie de premisas y leyes internas no escritas. Una fundamental es que si un fiscal superior interviene en una causa y sus observaciones son positivas, eso redundará en avances y sumas en la causa, nunca retrocesos. “Si se interviene en una causa es para ver si amerita ir a un juicio o bien se puede optimizar la investigación y aportar recursos, eso es lo que se hace”, contó Baclini.

Otra regla es no indagar sobre el correveidile que circula en todos los pasillos del mundo. “No se puede indagar en cuanto a versiones. Un funcionario puede estar sujeto a mil discrepancias y críticas y no todas serán bien intencionadas. Tal vez se hablaba de situaciones que comprometían a estos fiscales hoy detenidos, pero nosotros nos basamos en pruebas. Cuando me enteré de la situación de los dos fiscales me reuní con los que iban a llevar adelante la investigación, corroboramos pruebas y arrancamos. El mismo MPA se sanó internamente y creo que vamos a salir fortalecidos. Los fiscales a mi cargo están muy entusiasmados con lo que se hizo y con esta etapa”. agregó Baclini.

Tranquilidad

Entre los fiscales consultados, ya que algunos sólo aceptaron charlas informales, se percibe una sensación de tranquilidad y entusiasmo por los tiempos que vendrán a partir de la destitución del ex fiscal regional. Muchos confían en que la elección de Iribarren en ese cargo sirva para terminar con las incertidumbres que se dieron por un tiempo prolongado. Otros aseguran que “los fiscales que terminaron presos son dos delincuentes, nos hicieron mal, pero deben hacerse cargo”.

No fue casual la presencia de varios fiscales durante la audiencia en la que se imputó a Patricio Serjal por incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho, transmisión de datos reservados, omisión de persecución de delitos, falsedad de documento y peculado. La duda entra varios de ellos era si acudían en apoyo a los fiscales que investigaron la causa ( Matías Edery, Luis Shiappa Pietra, Gisela Paolicelli y la propia María Eugenia Iribarren) o para ver cómo el ex hombre fuerte de la Fiscalía Regional trastabillaba en sus últimos pasos hasta caer en una celda de la Oficina de Recepción de Detenidos de Rosario (Order), en 27 de febrero al 7800, un lugar de alojamiento eventual.

La fiscal Georgina Pairola, quien está en el MPA desde un principio, consideró estar “muy conmocionada. Es una situación atípica que nadie desea atravesar, pero al mismo tiempo es un alivio que estas cosas salgan a la luz y traigan consecuencias para los responsables por que redobla nuestro compromiso con el apego a las buenas investigaciones y a la honestidad”.

La fiscal, con experiencia lograda en las calles, las investigaciones y en los escritorios de la fiscalía, aseguró de que “ésto es un cimbronazo que servirá para fortalecernos porque la investigación se gestó en nuestro propio nido, demuestra el poder centrífugo que tiene el sistema para expulsar a las personas que tienen este tipo de conductas ilícitas”.

>> Leer más: Acusado de varios delitos, el ex fiscal regional Patricio Serjal quedó preso

En tanto, la fiscal Valeria Haurigot, a cargo de la Unidad de Investigación y Juicio y quien en 2014 concurso su cargo de fiscal adjunta como titular, se muestra esperanzada y dijo no haber sentido nunca abatimiento. “Fueron cuatro personas las que investigaron, pero el MPA es una estructura y se comportó como tal. Muchos hemos perdido vida social y dedicamos todo nuestro tiempo a este trabajo. En un grupo interno de trabajo por red que tenemos nos consultamos permanentemente sobre todas las situaciones, jurisprudencia, formas de presentación de causas, estudiamos todo el día sobre pericias y prácticas y en lo que atañe a nuestros cargos. Creo que en el caso de estos fiscales el cargo les quedó grande. Siempre estuvieron rodeados de un halo de oscurantismo”.

Un mensaje claro

“El mensaje hacia la sociedad es optimista”, dijo entusiasmada la fiscal Haurigot. “Sólo espero que de aquí en mas la política no meta la cola. Que ésta investigación se haya llevado a cabo no es causa del azar, se pautaron lineamientos y se hizo un trabajo en equipo. La investigación debe seguir, sino lo bueno que se logró puede malograrse. Algunas situación de persecución penal deben reverse, como las causas por incumplimiento del aislamiento social por el Covid-19 o una que cerramos esta semana en la que una persona permanecía detenida por haberse robado un caballo pony”, dijo en relación a expedientes en manos del suspendido fiscal Gustavo Ponce Ashad.

En tanto, quienes llevaron adelante la investigación que terminó con Ponce Asahad y Serjal presos, el integrante de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos Matías Edery, expresó durante las conferencias de prensa que brindó al finalizar las distintas audiencias en las que se imputó a los ex funcionarios que “lo importante es que el ilícito se descubrió desde el mismo sistema, algo que no se da muchas veces, y que se logra llevar a la Justicia. Esto va generando confianza en la institución y con la participación de la gente y las evidencias logradas se afianza la situación de confianza en el Ministerio de la Acusación. Creemos que no hay mas fiscales implicados, pero esta investigación sólo lleva quince días”.

Por su parte otro de los fiscales que participó en la investigación, Luis Schiappa Pietra, argumentó en una conferencia de prensa que “desde la Fiscalía Regional había un bloqueo al avance de persecuciones penales pero pudo salir a flote la investigación y es bienvenido que hayamos podido dar cuenta del hecho”.

Llamadas calientes

Schiappa Pietra además de investigar la causa fue el primero al que las desgrabaciones telefónicas del celular del empresario de juego Leonardo Peiti, quien recibía la protección de los fiscales apresados por un canon de entre 4 mil y 5 mil dólares mensuales. Eso lo puso sobre la cuerda de un equilibrista esperando red. “La investigación comenzó con la causa del ataque a tiros contra el casino City Center y que provocó la muerte de un apostador. Tras ello descubrimos quién armó el ataque y sus conexiones. Pero en el celular de Peiti se adivinaban nombres que después se confirmaron”.

“No fue grato encontrar en esa parte de la investigación sobre el juego clandestino nombres de pares, pero sabemos que en la oficina que investiga el crimen organizado algo así puede suceder. Hemos encontrado en distintas investigaciones actores penales que habitualmente no se relacionaban con el delito y a menudo nos asombran las conexiones con organizaciones criminales violentas”, aseguró Schiappa Pietra.

Y concluyó: “Estoy satisfecho, aunque al principio me dio mucha bronca. Los fiscales debemos cuidar el sistema y no generar estas situaciones horribles que lo deterioran. Esta reforma hay que defenderla día a día y hubo con ella avances muy profundos en la persecución del delito. Al MPA lo fortalece esta investigación y los cambios en el Ministerio abren un espacio de renovación”.

Y es así. Una etapa nueva se abre en el Ministerio Público de la Acusación. Una mujer con una vasta experiencia judicial en un ministerio que mostró anticuerpos para expulsar a quienes no respetaron su puesto. Un chiste rondó los pasillos del Centro de Justicia Penal en estos días: “no era casualidad que uno de los fiscales se ocupará del Covid (Ponce Asahad), al fin lo internaron”.

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