Miércoles 01 de Octubre de 2008
Dentro de los próximos cinco días hábiles la jueza Alejandra Rodenas deberá resolver la situación del estudiante de Ciencias Económicas Andrés Soza, de 23 años, quien está acusado de matar de un tiro por la espalda a la adolescente Gabriela Núñez, de 16, con quien mantenía una relación sentimental.
Gabriela fue asesinada el 5 de agosto en Sucre casi San Juan, a una cuadra del instituto donde estudiaba inglés. La chica tenía una relación con Andrés, quien a su vez mantenía un noviazgo formal con otra chica. Esa noche, la adolescente mandó un mensaje a una amiga que decía "Andrés me quiere matar". Su padre la encontró en la vereda, con un disparo en la cabeza. Su agresor había escapado. Según la autopsia el tiro fue intencional.
Soza se entregó esa noche. Hasta ahora, una serie articulada de indicios lo compromete, como el mensaje de texto, tickets de peaje de un viaje que esa noche hizo a Oliveros y el intercambio de mensajes entre su celular y el de la víctima en horarios cercanos al crimen. También lo incrimina su confesión ante la policía, cuando dijo que forcejeó con Gabriela y se le escapó el disparo. Luego, en Tribunales, admitió haber estado con ella en el lugar pero adjudicó de modo impreciso el disparo a un acto de delincuencia común.