El relato de una niña recalificó una muerte dudosa como femicidio
Casi un año después, la muerte de Noelia Elisabet García dejó de investigarse como un suicidio dudoso y desde ayer se encuadra en un homicidio doblemente agravado por el vínculo y un contexto de violencia de género.

Miércoles 18 de Septiembre de 2019

Casi un año después, la muerte de Noelia Elisabet García dejó de investigarse como un suicidio dudoso y desde ayer se encuadra en un homicidio doblemente agravado por el vínculo y un contexto de violencia de género. El fiscal Miguel Moreno imputó del hecho a Gerardo Ariel N., un albañil de 28 años con quien la víctima tuvo tres hijos. En audiencia ante el juez Hernán Postma exhibió una serie de testimonios que refieren una relación violenta, entre ellos uno que asoma fundamental: el relato de una niña de 10 años, hija de Noelia, que dijo haber visto cómo el ahora sospechoso ahorcaba a su madre.

El fiscal pidió prisión preventiva por el plazo de ley, lo cual fue objetado por la defensora pública María Eugenia Carbone para quien el material propuesto como evidencia no demuestra ni el contexto de violencia de género alegado ni mucho menos la autoría del crimen. El juez avaló la postura del fiscal.

Oriunda de Monte Grande, en el conurbano bonaerense, Noelia se mudó a Rosario cuando conoció a Gerardo en 2009. Según se narró ayer en el Centro de Justicia Penal la pareja tuvo tres hijos de 8, 6 y 5 años y convivió en una casa de Juan B. Justo al 5800 hasta 2014 cuando ella pidió una exclusión de hogar y se volvió a la provincia de Buenos Aires. Allí volvería a formar familia con dos hijas de parejas anteriores y un concubino con el cual tuvo otro niño.

Tiempo después Gerardo trajo a sus hijos a vivir con él a Rosario y Noelia comenzó a viajar regularmente para visitarlos. En uno de esos viajes, al que vino con su hija de 9 años, Noelia terminó muerta por asfixia. Fue la madrugada del 23 de octubre de 2018, cuando Gerardo llamó a la policía y contó que en un momento se levantó para ir al baño y se topó con el cuerpo de Noelia, que se había ahorcado con un cable atado a un ventilador.

El caso, que ni siquiera fue dado a conocer en su momento como una muerte violenta por la Fiscalía Regional, no había ofrecido novedades hasta que la semana pasada el fiscal Moreno ordenó la detención de Gerardo N.

Testimonios

Si bien en la audiencia de ayer no quedó claro por qué pasó casi un año hasta que se decidió la recalificación, lo cual también fue objetado por la defensa, el fiscal mencionó entre las evidencias contra el acusado una serie de testimonios que se fueron recabando en este tiempo y que a su juicio dan cuenta de un contexto de violencia de género.

La madre de la víctima contó, entre otras cosas, que él la amenazaba con que no le dejaría ver a sus hijos. También se refirieron testimonios de empleados de un centro de salud a quienes Noelia habría relatado sus padecimientos.

Pero lo más contundente es el relato de una hija de la víctima que esa noche se despertó por los gritos de su madre, que vio cómo Gerardo le tapaba la boca a Noelia y que cuando ella le dijo que la soltara, el agresor le respondió que la estaba ayudando a respirar.

De las evidencias presentadas ese testimonio podría ser la clave para esclarecer el hecho. En ese sentido, el fiscal pidió como anticipo jurisdiccional de prueba que la niña declare lo antes posible en Cámara Gesell, lo cual fue ordenado por Postma.

Durante casi un año se investigó la muerte de Noelia García como dudosa. Ayer imputaron a su ex concubino