Martes 07 de Octubre de 2008
El suceso que ayer conmovió a la villa 21 de Parque Patricios hizo recordar a los investigadores otra masacre similar desatada tres años atrás. El 29 de octubre del 2005 dos bandas de narcotraficantes peruanos se enfrentaron a balazos en medio de una procesión por el Señor de los Milagros que se realizaba en la villa 1.11.14, en el Bajo Flores porteño. A raíz de la balacera, murieron cinco personas, entre ellas un bebé de siete meses.
En la investigación judicial se determinó que las bandas se tirotearon para dirimir la disputa por el control de la venta de drogas en la Capital Federal. A su vez, también se estableció que el enfrentamiento tenía por objetivo matar a Marcos Estrada González, líder de uno de los grupos.
Por aquel trágico episodio, el 5 de junio pasado fue condenado a 18 años de prisión Alionzo Rutilio Ramos Mariños, un ciudadano peruano sindicado como uno de los líderes del narcotráfico en la ciudad de Buenos Aires.