Lunes 26 de Mayo de 2008
Buenos Aires.— El odontólogo Ricardo Barreda, condenado a reclusión perpetua por matar a su esposa, sus dos hijas y su suegra, contó que en su primer día de arresto domiciliario en el departamento de su pareja del barrio porteño de Belgrano comenzó un proceso de adaptación a una nueva vida.
"Estoy en un momento de ambientación", dijo el cuádruple homicida en una entrevista publicada por el diario El Día, de la ciudad de La Plata.
Sobre su primera noche fuera de la cárcel, Barreda contó que se fue a dormir temprano: "Estaba muy cansado, fueron días en los que estuve muy ansioso y eso me desgastó. Ayer me levanté muy tarde, pero en realidad me pasé casi todo el día en la cama. Me sentí muy cansado, y tratando de adaptarme a esta nueva vida", indicó.
A su vez, el dentista dijo estar "contento" por haber salido de prisión, aunque admitió que tiene "los temores lógicos" que puede generar una vida que es "completamente nueva" para él. Barreda salió el viernes a la noche de la cárcel de la localidad bonaerense de Gorina donde estaba detenido y, cerca de las 22, llegó al edificio ubicado en el barrio de Belgrano donde lo aguardaba su novia, Berta Pochi André. La mujer se comprometió ante la Justicia como garante de su detención.
Bicho raro. Pese a que los días previos a la llegada del odontólogo al barrio algunos vecinos se mostraron "molestos", el sábado no hubo ninguna protesta frente a la casa e incluso fueron tapados con pintura negra algunos insultos escritos contra él. El arresto domiciliario le fue concedido a Barreda por la Sala 1 de la Cámara Penal de La Plata tras evaluar los informes psicológicos positivos elaborados por profesionales que lo entrevistaron en los últimos días.
Fuentes judiciales explicaron que Barreda no podrá salir bajo ningún concepto del departamento de André, ni siquiera al pasillo, y además deberá continuar con el tratamiento psicológico que tenía en el penal de Gorina. Pese a que la Cámara ya concedió el arresto, todavía está pendiente de resolución un recurso presentado ante la Suprema Corte de Justicia por el fiscal del Tribunal de Casación, Carlos Altuve, para que revoque el arresto domiciliario.
El pasado. Barreda estaba detenido desde el 15 de noviembre de 1992 cuando asesinó a escopetazos a su esposa, su suegra y sus dos hijas en la casona en la que vivían en el centro de La Plata. El odontólogo fue juzgado por un tribunal oral y fue condenado a reclusión perpetua en 1995, por lo que podría pedir la libertad condicional en 2012. (Télam)