El mexicano sospechoso del crimen del cirujano dijo: "Soy inocente y lo voy a probar"
David Galicia Caracas, esposo de la ex mujer del neurocirujano asesinado en Boulogne, rompió el silencio. El mexicano, que llegó al país para presentarse ante la Justicia, habló de su relación con Claudio Urbina y reiteró que está a disposición de los tribunales, pese a que aún no fue citado.

Viernes 30 de Abril de 2010

David Galicia Caracas, esposo de la ex mujer del neurocirujano asesinado en Boulogne, rompió el silencio. El mexicano, que llegó al país para presentarse ante la Justicia, habló de su relación con Claudio Urbina y reiteró que está a disposición de los tribunales, pese a que aún no fue citado.

El principal sospechoso del caso reconoció en diálogo con el periodista Paulo Kablan que recibió un llamado de Urbina en donde lo increpaba, días antes del asesinato. "Nunca lo conocí en persona. Hace tres semanas, él me llamó a México por una solicitud de mi mujer; ellos pensaban que yo los estaba amenazando, pero no era así", recordó.

Sin embargo, el sospechoso aclaró que con Urbina "no tenía ningún problema" y que con quien sí estaba "dolido" era con su mujer, Gladys Poliche, quien de un día para el otro lo abandonó en México y viajó hacia la provincia de Corrientes para retomar la relación sentimental que la unía con Urbina, según las hipótesis que manejan los investigadores.

“Mi mujer estalló de mala manera en cuanto supo que yo perdería mi empleo en México y me ofreció que viniéramos a vivir a Corrientes, yo no pude contestarle de forma favorable y ella no quiso esperar y se fue”, ahondó.

El esposo de Poliche recordó un llamado que le realizó un amigo de su mujer en donde le habría dicho "cornudo" y que "no hay peor ciego que el que no quiere ver".
 
 
Galicia Caracas contrató al abogado Miguel Ángel Pierri, quien se presentó ante la Justicia para informar que su defendido está a disposición de los investigadores. Sin embargo, aún no fue citado.

Es más, el sospechoso indicó que vino al país para probar su inocencia y para ver a su pequeña hijita de tres años, que se encontraría en Corrientes, junto a su madre.

Las sospechas sobre el mexicano surgieron desde el entorno familiar del neurocirujano de Boulogne, que indicó Galicia Caracas solía llamarlo para amenazarlo por la relación sentimental que estaba reanudando con su mujer.
 
"Yo le creía a mi mujer hasta que ví sus declaraciones y las de su abogada. Me gané la vida de manera hoinrada y honesta. No soy empresario... Soy inocente y lo voy a probar", repitió.