Policiales

El médico condenado por abusos en el centro obtuvo la libertad condicional

Una jueza otorgó ese beneficio a Néstor Fica por su buena conducta y el tiempo que lleva en prisión. Tiene prohibido acercarse a las víctimas y deberá realizar psicoterapia en un hospital público.

Martes 14 de Junio de 2011

Once años y medio pasaron desde que el médico Néstor Omar Fica confesó una serie de ataques sexuales y dijo que en su lugar estaba cumpliendo condena un inocente. El tiempo que pasó desde entonces tiene para Fica un valor especial: condensa los dos tercios de la pena a 20 años de prisión que le impusieron por la saga de violaciones a estudiantes universitarias. Por eso, y su comportamiento ejemplar en prisión, obtuvo la libertad condicional y si la medida queda firme podrá salir de la cárcel de Riccheri y Zeballos.

El beneficio fue concedido por la jueza de Ejecución Penal Luciana Prunotto, quien valoró que Fica cumple con tres requisitos objetivos para acceder a esa modalidad: cumplió con los dos tercios de la pena, tiene una calificación de conducta ejemplar en la cárcel y goza de idéntico concepto.

Esas calificaciones, que mantiene desde hace años en las evaluaciones de consejos carcelarios, le permitieron a la jueza concluir que Fica está en condiciones de reintegrarse al mundo libre. Prunotto aclaró que la medida no indica certeza acerca de la conducta futura de Fica fuera de la cárcel. La ley, remarcó, no pretende del juez una predicción profética sobre el comportamiento del interno en libertad porque nadie estaría en condiciones de darla.

Restricciones. La jueza se basó en parámetros concretos para otorgar el beneficio que le permitirá a Fica cumplir el resto de su pena en libertad y con domicilio fijo en Pergamino. No obstante, Prunotto fijó algunas pautas de conducta que el médico deberá cumplir desde ahora hasta el día que vence su condena, el 6 de enero de 2018.

Tendrá que presentarse una vez por mes en la Dirección de Control y Asistencia Pos Penitenciaria. Concurrir al taller de reflexión para ofensores sexuales de esa dependencia. Realizar un tratamiento psicológico “regular, intensivo y continuado” en un efector público. Y acompañar constancias mensuales de esa terapia al juzgado.

Además, deberá “abstenerse de tomar contacto con las víctimas” y tiene prohibido “concurrir a sus domicilios, a lugares que ellas frecuenten o participar en cualquier actividad en que ellas tomen intervención”. Si no cumple con alguna de esas disposiciones, pueden revocarle la libertad condicional y debería volver a prisión.

Fica obtuvo así un beneficio que le corresponde legalmente. Abundar en otros requisitos, para la jueza, sería incurrir en criterios de peligrosidad. Aún así, la liberación de un condenado por violaciones seriales toca una fibra sensible a la opinión pública. En ese sentido Prunotto remarcó que esta etapa es, antes que una oportunidad para Fica, un beneficio para toda la sociedad, que puede ejercer un control sobre su retorno al mundo libre antes de que la pena esté agotada.

Tres requisitos. Para otorgar la libertad condicional Prunotto tuvo en cuenta tres requisitos. Primero, que estén cumplidos los dos tercios de la pena como exige el artículo 13 del Código Penal. Sobre ese punto no hubo discusión: la fiscal Graciela Argüelles estuvo de acuerdo en que el plazo está cumplido. Según los cómputos judiciales (algunos días cuentan doble), lo alcanzó el 6 de mayo pasado.

En segundo lugar la jueza constató si Fica cumplió con las reglas carcelarias. “Ha respetado rigurosamente las normas”, concluyó. La planilla de calificaciones refleja que en los ocho años que lleva en el ámbito del Servicio Penitenciario “ha sido calificado con guarismos positivos en su conducta, la cual ascendió al grado de ejemplar en enero de 2004”. Sólo cometió una infracción disciplinaria hace más de un año por tener un celular.

Por último, Prunotto analizó la calificación de concepto que requiere la ley de ejecución de la pena. El Consejo Correccional de la Unidad III, donde Fica está preso desde 2003, le otorgó un concepto ejemplar. “Este criterio fue en su inicio más moderado, pero fue ascendiendo hasta el grado que hoy exhibe”.

Por todo esto, para la jueza, “no puede más que reconocerse que los requisitos previstos por la ley se encuentran cumplidos”. La fiscal Argüelles había condicionado la salida de Fica al resultado de informes realizados por el neuropsiquiátrico Agudo Avila y el Consultorio Médico Forense. Algunos informes fueron cautos en cuanto al pronóstico de Fica en libertad.

Para Prunotto, sin embargo, esto no puede ser un obstáculo a la libertad porque no está previsto en la ley. “Exigir al penado otros recaudos sería violatorio del principio de legalidad”, consideró. La fiscal tiene un plazo de cuatro días para apelar. Mientras tanto Fica sigue preso y sólo podrá dejar la prisión si la medida es confirmada.

Desde noviembre de 2008, Fica gozaba de salidas transitorias y laborales (ver aparte). Ese régimen se interrumpió en julio de 2010 porque la misma jueza de Ejecución lo encontró caminando por el centro en un horario en el que debía asistir a un curso. Fue sancionado con la suspensión de las salidas.

Revelación. Fica, de 39 años, está detenido desde el 8 de noviembre de 1999, dos días después de recibirse de médico. Un incidente fortuito lo llevó a quedar demorado al frustrarse un ataque a un departamento de Córdoba 3030. “Tengo un gran sentimiento de culpa porque están presas personas inocentes”, dijo en la comisaría 2ª antes de confesar que había sido el autor de catorce ataques a estudiantes que vivían solas en departamentos del macrocentro.

En casi todos los casos el atacante ingresó con alguna excusa, amenazó a las víctimas con un arma y las sometió cubriéndose la cabeza con una remera. Por dos de esos hechos, 16 días antes había sido sentenciado a 7 años de prisión el enfermero Leandro Martín Riboldi. El muchacho pasó 14 meses detenido la provincia debió indemnizarlo en 76.500 pesos por el error judicial que se descubrió con la detención casual de Fica.

 

 

 

 

Los pasos hacia la vida libre

El camino progresivo a la libertad de Fica se inició en noviembre de 2008 con un período de prueba: con frecuencia semanal tuvo permisos para visitar a su madre en Pergamino. Luego obtuvo autorización para ir varios días a la semana a un curso de computación y al Instituto de Adoración Profética. Además concurrió “con buena disposición y relación con sus pares” a los talleres de reflexión para ofensores sexuales.

“Fica se encuentra alojado en la Unidad III desde enero de 2003. Tiene buen trato con los detenidos y el personal penitenciario”, describió en un informe el Consejo Correccional de la cárcel.

El Equipo de Acompañamiento para la Reintegración Social, que se ocupa del seguimiento de internos, reflejó que desde el año 2004 realiza psicoterapia con un psicólogo particular. “Estuvo incorporado a todas las etapas de progresividad de la pena, presenta un desenvolvimiento sin dificultades”, concluyó.

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