El horror de Austria se mudó a La Matanza
Buenos Aires.— Cuando aún no se apagaron los ecos mundiales causados por el caso del hombre que en un sótano de su casa de Austria mantuvo cautiva a su hija durante 24 años, a la que violó sistemáticamente y con la que tuvo siete hijos, la Justicia bonaerense dictó sentencia en torno a un hecho similar ocurrido en La Matanza.

Jueves 22 de Mayo de 2008

Buenos Aires.— Cuando aún no se apagaron los ecos mundiales causados por el caso del hombre que en un sótano de su casa de Austria mantuvo cautiva a su hija durante 24 años, a la que violó sistemáticamente y con la que tuvo siete hijos, la Justicia bonaerense dictó sentencia en torno a un hecho similar ocurrido en La Matanza. Allí, un hombre de 74 años fue condenado a 16 años de prisión por abusar sexualmente de su hija, con quien tuvo dos niños y a quien mantuvo cautiva por más de una década en su casa.

El Tribunal 3 de La Matanza condenó a Eleuterio Soria por el delito de abuso sexual agravado en perjuicio de su hija, hoy de 28 años, durante más de una década. Producto del incesto, tuvieron dos hijos que hoy tienen 7 y 14 años. Tras ello la mujer pudo escapar y hoy tiene una pareja con la que tuvo dos hijos más.

Abusos.Según la denuncia, la chica fue abusada por su padre desde los 11 años y hasta los 22, cuando logró escapar de su hogar. Sergio Antin, fiscal en el juicio oral al acusado, dijo que "los hechos versaban sobre un sometimiento de parte del padre a su hija que duró de 10 a 12 años, tiempo durante el cual además no la dejaba salir ni a la puerta de su casa".

"La fiscalía solamente pudo demostrar tres hechos de abuso sexual con acceso carnal, producto de los cuales nacieron dos menores, y un tercer hecho que desembocó en la huída de la víctima", indicó Antin.

Al ser consultado sobre si el caso fue comparado en los tribunales con el recientemente revelado en la ciudad austríaca de Amstetten, donde Josef Frtitzl (de 73 años) mantuvo cautiva a su hija durante 24 años y tuvo 7 hijos con ella, Antin dijo: "Si hablamos de sometimiento sexual, y si tenemos en cuenta que la víctima no salía a la calle, podemos hablar de similitudes". l