El Fonavi de Grandoli y Lamadrid, bajo fuego por una vieja rivalidad
El enclave de pimpi. Una puja feroz entre allegados a Alexis Camino y los hermanos Funes recrudeció desde el viernes con el crimen de la madre de los últimos.

Lunes 21 de Marzo de 2016

Hay lugares en Rosario donde parece que la vida no vale nada. Uno de esos lugares es el barrio Municipal de Grandoli y Lamadrid. El Fonavi conocido como "Pimpilandia", ya que fue donde vivió el jefe de la barra de Newell`s, Roberto Camino. Allí reside uno de sus descendientes: Alexis. El otro punto en rojo en el mapa está a doce cuadras, en el Tablada de inmediaciones de Ayacucho y Uriburu, donde reside una familia enfrentada con Alexis desde hace al menos tres años: Los Funes. El viernes por la tarde Mariela Griselda Miranda, de 35 años, se encontraba en la puerta de la casa de un familiar, en Ayacucho y Uriburu, cuando fue atacada a balazos desde una moto. Recibió dos balazos en el tórax y murió. Miranda era la madre de los hermanos Funes.

El despiadado asesinato de Mariela Miranda marcó un punto de inflexión en una serie de enfrentamientos a balazos que sucedieron en las calles de uno y otro barrio y que los vecinos lo achacan al enfrentamiento entre "la banda de Alexis" y "los Funes". Por el crimen de la mujer fueron demorados dos primos de Alexis: Fernando Andrés C., de 24 años, y Cristian U., 20.

El primero de los mencionados es hermano del apodado "Tetu", de 26 años, condenado a 12 años por el homicidio de Maximiliano Nota ocurrido el 5 de agosto de 2011 . Ese día se desató una balacera cuando un auto Mitsubishi rojo pasó por la plazoleta Rodolfo Walsh (Isola y pasaje 412). Fue un crimen en el que Alexis estuvo mencionado aunque luego fue desvinculado.

Pero el conflicto entre Alexis y los Funes arrastra muchas hojas del almanaque. El sábado 6 de julio de 2013 un departamento de la tira 7 de Grandoli 5039 fue atacado con diez balazos. La casa era de "El Gordo" Funes, esposo de Mariela Miranda y padre de los hermanos. Esto motivó una denuncia contra Alexis en el Juzgado de Instrucción por entonces a cargo de la jueza Raquel Cosgaya. Y derivó, a mediados de agosto de agosto de ese año, en la detención de cinco integrantes de la familia Caminos, entre ellos Rosa y Tato, tíos de Alexis, quien se mantuvo prófugo.

Esa causa, como otras dos que se generaron contra Alexis, terminaron con falta de mérito contra el hijo de Pimpi, según explicó ayer el abogado Marcos Cella. "Esta es la misma historia de siempre. Es la tercera vez que la familia Funes trata de involucrar falsamente a Alexis en problemas que tienen en la calle. En el caso particular de la muerte de la señora Miranda, Alexis en ese momento estaba en la casa de su pareja, que está atravesando un problema grave de salud. Ya pasó en otros casos donde Alexis fue sobreseído. Ahora denunciaron a los primos de Alexis —Fernando Andrés C. y Cristian U.— quienes a la hora del asesinato estaban ingresados en el hospital Roque Sáenz Peña por una tentativa de robo en la que uno de ellos fue herido. Y pudimos demostrar que la acusación era falsa aportando la hoja de ingreso al hospital y las cámaras de videovigilancia del nosocomio. Por eso quedaron libres", explicó el abogado.

Furia en las redes. En su muro de Facebook uno de los hijos de Miranda, apodado "Bambam", vomitó la evidencia de un dolor intimidante el mismo día que velaban a su madre. Trataba de cobarde a Alexis Caminos, acusaba a su familia de matar mujeres por la espalda y le presagiaba el mismo final que tuvo su padre asesinado.

Los hermanos Funes se autodefinen como anti "narcos, sicarios, wasos y transero... Nadie nos intimida", como posteó "Lamparita", otro de los hermanos en su muro. Fuera del mundo de la realidad virtual una pintada a las puertas del Municipal, sobre Grandoli a metros de Lamadrid, ya vaticinaba una declaración de guerra. Allí tras colocar nombres y apodos de los referentes de los Funes, escribieron: "Menos mal que era a no batirla". Un mensaje que parece sugerir un capítulo venidero para la pugna.

Mariela Miranda residía junto a su familia en Ayacucho al 4300. El viernes por la tarde, según confiaron fuentes de la causa, la mujer estaba en la vereda de la casa de un familiar cuando por delante suyo pasó una moto con dos ocupantes. Uno de ellos abrió fuego contra la mujer y la hirió. Su familia no esperó la llegada de la ambulancia y la trasladó al Hospital Roque Sáenz Peña, donde murió a los pocos minutos.

La acción homicida pareció una respuesta contundente a una serie de tiroteos que se registraron en esa zona de Tablada y en la del Municipal de Alice y Lamadrid en los últimos dos meses.

En la guardia del hospital los Funes se toparon con los primos de Alexis, Fernando Andrés C. y Cristian U., a quienes apuntaron como los matadores de Miranda. El Gordo Funes fue demorado cuando comenzó a perseguir en el Peugeot 207 al patrullero que llevaba a los primos a la comisaría 11ª. El hombre manifestaba "estar decidido a realizar Justicia por mano propia", según explicó un vocero de la causa. Los primos fueron liberados luego de aportar documentación que los colocaba en la guardia del Roque a la hora del crimen.

La balacera que terminó con la vida de Mariela Miranda no sería en esta saga el último incidente del fin de semana. El sábado la casa de Rosa Camino fue incendiada parcialmente. Y por la noche, pasadas las 21, un muchacho cruzó Grandoli a la altura de Olegario Victor Andrade, fue hacia la puerta de una de las viviendas y abrió fuego con una pistola. "Disparaba apuntando. No tiraba al bulto. Vació un cargador. Y después cruzó la calle otra vez y desapareció. No sé a quien hirió, pero seguro que alguien le pegó", comentó un ocasional testigo del ataque a balazos.

Sin embargo pese a la ferocidad de las balaceras, esa noche fue reportado un sólo herido de bala en inmediaciones de Sánchez de Thompson y Lorenzini. Allí fue herido Juan Cruz B., de 22 años, quien recibió impactos en glúteo y brazo izquierdo. Fue internado en el Roque Sáenz Peña. La mecánica descripta del ataque es la rutinaria: dos hombres en una moto pasaron por delante de la víctima y la balearon.

El sábado miembros de la familia Funes prestaron declaración ante la fiscal de la unidad de homicidios Marisol Fabbro, quien está a cargo de la pesquisa por la muerte de Mariela Griselda Miranda. El mismo día una vecina del Complejo Municipal repetía: "El barrio es Afganistán".