Domingo 26 de Septiembre de 2010
“Este es el policía que mató al marido de la Gorda Raquel antes del clásico en cancha de
Central. Eso fue hace veinte años”. Las palabras de uno de los pesquisas que el fin de semana
pasado desbarataron una banda que producía y vendía cocaína en el barrio de Tablada abrieron el
juego. Hasta ese momento la gavilla desarticulada sólo era conocida por la presencia del narco
guitarrista Ramón Campito Giglione, pero los dichos del investigador apuntaron quirúrgicamente
hacia el policía retirado Sergio Luis Gómez, detenido con la banda de siete personas.
Es que el miércoles 7 de octubre de 1992, Osvaldo Antonio Goyo Laurino,
de 38 años, fue asesinado de un disparo en el hemitórax en el Gigante de Arroyito, cuarenta minutos
antes de que se disputara una edición del clásico rosarino. El principal acusado fue el policía
Sergio Luis Gómez, quien entonces tenía 29 años y prestaba servicios en la subcomisaría 19ª de
barrio Las Flores.
La evolución de la causa penal por el homicidio de Goyo Laurino, quien
era concubino de Noemí Raquel Durán, más conocida como la Gorda, se suspendió porque Gómez
fueretirado de la policía con carpeta psiquiátrica y declarado inimputable. Sí prosperó la querella
civil y en diciembre de 1999 la Justicia dictaminó que el ex policía, el gobierno de Santa Fe y
Rosario Central debían indemnizar con 140 mil pesos (equivalentes a dólares) a la concubina de
Laurino y a sus dos hijas, Natalia y Nancy, más un 8% anual. Gómez también fue eximido del pago al
ser declarado insolvente.
La cocina de Campito. El sábado por la mañana una humilde casa de material de Colón al 3600 fue
allanada por los efectivos rosarinos de la ex Drogas Peligrosas en un operativo ordenado por el
Juzgado Federal Nº 3 para desbaratar la banda de Campito Giglione. Esa mañana, en la que se
realizaron cuatro allanamientos más, fue detenido Gómez. Se descubrió una cocina de cocaína en la
villa del Tanque y se secuestraron unos 20 kilos de droga.
Campito, conocido por haber cumplido condena por narcotráfico y editado
un disco folclórico, cayó preso el martes por la tarde cerca de Cochabamba y Garzón. El lunes el
policía retirado Gómez fue llevado a los tribunales Federales, pero se descompuso. Se ordenó una
junta médica con expertos en psiquiatría en el hospital Agudo Avila para evaluar, una vez más, si
es imputable.
Mientras eso ocurre estará recluido en el penal policial de la alcaidía
de Jefatura. Para las fuentes de la investigación federal, Gómez era el encargado de transportar la
droga de la banda hacia los distintos puntos de venta. Según se precisó, fue retirado de la fuerza
en 1997. En su casa de calle Colón, a metros de 24 de Septiembre, se secuestraron unos 3 kilos de
cocaína, dos pistolas Bersa calibre 22, una escopeta, municiones y una credencial como policía
retirado otorgada en 2007.
Muerte en el Gigante. El miércoles 7 de octubre de 1992 se jugó el clásico en el Gigante de
Arroyito. A las 15.20 llegó al estadio una importante masa de hinchas de la leprEl sitioa. Entre
ellos estaban la Gorda Raquel, una emblemática fana rojinegra que organizaba viajes para seguir a
Newell’s, y su concubino el Goyo Laurino.
Al llegar al ingreso por las puertas de calle Génova se produjo el
incidente que terminó con el homicidio de Laurino. Por esa zona caminaban dos efectivos de la
policía vestidos de civil. Uno era Sergio Luis Gómez y el otro un cabo que prestaba servicios en la
seccional 18ª.
Los efectivos relataron que al llegar la columna de hinchas leprosos los
acorralaron y los obligaron a gritar “¡Viva Newell’s!”. El acompañante de Gómez
dijo que uno de los hinchas llevaba un arma. Los testigos indicaron que Gómez sacó su pistola y
abrió fuego contra el grupo. Laurino cayó herido en cercanías de la puerta 4. Gómez dijo que
disparó en carácter preventivo. Goyo murió.
Oficialmente se indicó que Gómez estaba franco de servicio y no estaba
afectado al operativo de seguridad. La investigación quedó en manos del ya fallecido juez Carlos
Triglia, quien estaba a cargo del Juzgado de Instrucción 11ª.
La autopsia al hincha indicó que el disparo lesionó el corazón en la
aorta y le causó una hemorragia masiva. Se estimó que el balazo partió de una distancia de un metro
y medio. “Nadie gritó «venganza», sólo se escuchó «Justicia»”, tituló LaCapital el día
después del sepelio de Laurino en el cementerio El Salvador. “Quién me lo devuelve—”,
era la frase más repetida ese día por Raquel Durán.
La causa penal se vio sepultada cuando un año después Gómez ingresó en
un cuadro depresivo con alteraciones psiquiátricas. Estuvo internado en el Agudo Avila y fue
retirado de la policía en 1997. En 1999 fue declarado insolvente. En 2010, 18 años después de la
muerte de Laurino, fue detenido por integrar la banda de Campito. l