El conserje de un hotel fue asesinado de un disparo en la nuca
Buenos Aires. —  El conserje de un hotel del barrio porteño de Constitución fue asesinado de un balazo en la nuca y la policía investiga si el motivo fue un ajuste de cuentas cometido por un hombre que solía visitar a una inquilina en el lugar, con el que habría tenido un altercado, o si se trató de un drama pasional.

Martes 09 de Junio de 2009

Buenos Aires. —  El conserje de un hotel del barrio porteño de Constitución fue asesinado de un balazo en la nuca y la policía investiga si el motivo fue un ajuste de cuentas cometido por un hombre que solía visitar a una inquilina en el lugar, con el que habría tenido un altercado, o si se trató de un drama pasional.
  Las hipótesis de un robo fue descartada ya que en el lugar del homicidio se encontraron dinero y objetos de valor, ninguna puerta y ventana habían sido violentadas y, según las averiguaciones y las huellas encontradas, el atacante habría ingresado con el consentimiento del conserje.
  El hecho ocurrió a las 6.30 en el hotel Mistral, en Luis Sáenz Peña 1664. Jorge Moreno, de 55 años, trabajaba allí como conserje y encargado de las cobranzas a los inquilinos desde hacía 28 años.
  El asesinato fue descubierto cuando algunos de los habitantes del lugar comenzaron a escuchar gritos y luego un disparo de arma de fuego proveniente de la planta baja, por lo que se asomaron para ver qué había pasado.

La puerta abierta. Al acercarse al pasillo de distribución que da a un patio interno y a la sala principal, los moradores hallaron a Moreno muerto, mientras la puerta de calle estaba abierta. Tras escuchar a los inquilinos y vecinos del hotel, los investigadores descubrieron que la víctima, quien solía dormir en el lugar pero también pasaba varias horas con su mujer y sus hijas en una vivienda situada a una cuadra, la semana pasada habría mantenido una fuerte discusión con un sujeto en la planta baja del hotel y por eso ese hombre, hasta ahora no localizado, es uno de los sospechosos.
  Según las fuentes, en esa ocasión el conserje fue increpado de mala manera debido a un corte de luz y otras deficiencias del lugar por un hombre que frecuentemente visitaba a una mujer de 40 años que reside en el inmueble.