El "clima de tensión" como principal hipótesis de las balaceras y atentados en Rosario
Desde la cúpula de la URII apuntaron contra los presos de alto perfil que cumplen condena en penales federales y quieren que los trasladen a Rosario

Jueves 18 de Noviembre de 2021

"Quieren generar un clima de tensión en la ciudad para que los vuelvan a traer a Rosario". Esa es la principal hipótesis que manejan las fuerzas de seguridad a más de una semana de la primera de las seis balaceras perpetradas contra estaciones de servicio, a lo cual se sumaron la decapitación del busto de Isaac Newell frente al Coloso Marcelo Bielsa y los ataques a las sedes de Rosario Central en Cruce Alberdi y en calle Mitre. Para la Fiscalía que investiga la seguidilla de hechos aún no hay pruevas en ese sentido, pese a que tampoco hay otros indicios.

El subjefe de la Unidad Regional II, Marcelo Mendoza, le aseguró a La Capital que los ataques perpetrados en los últimos diez días en Rosario y Villa Gobernador Gálvez están impulsados, de acuerdo a lo que se pudo investigar hasta el momento, de manea extorsiva por "presos de alto perfil que han sido trasladados a cárceles federales de máxima seguridad y quieren generar un clima de tensión en la ciudad para que los vuelvan a traer".

En medio de una tarea de articulación que admitió "compleja y de mucha vorágine", Mendoza confirmó que habrá efectivos apostados en cada estación de servicios para prevenir nuevos ataques, al tiempo que habrá un móvil que realizará patrullajes permanentes en cada surtidor. A ese operativo se suman los efectivos que estarán dispuestos en el Gigante de Arroyito cuando este sábado Central juege a las 17 ante Atlético Tucumán, además de las sedes de ambos clubes.

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El busto de Isaac Newell's se encuentra bien enfrente del Coloso Marcelo Bielsa.

A esos patrullajes se debe agregar los 25 corredores seguros para taxis, otros 16 patrulleros destinados a jueces y fiscales, testigos protegidos y otras tareas mixtas para cubrir escuelas baleadas, pese a que nadie puede garantizar que esos establecimientos baleados vuelven a ser atacados.

En total, son poco más de 70 patrulleros de un total de 120 que están abocados solo a tareas vinculadas con este tipo de amenazas consideradas de intimidación pública, que podrían estar orquestadas desde adentro de los penales en los que se encuentran líderes de bandas de renombre, puesto que por el momento "otra hipótesis no hay".

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En tanto, Mendoza destacó que a partir de la tarea conjunta que llevan adelante con la Agencia de Investigación Criminal (AIC) se secuestran a diario entre 15 y 40 armas producto de diferentes allanamientos en medio de una panorama complejo. "Hay un mercado negro instalado, pero con allanamientos podemos llegar a controlarlo", manifestó con optimismo.

A su vez, mencionó que los operativos de saturación de motos coordinados con la Secretaría de Control del municipio "están dando muy buenos resultados", puesto que ese vehículo es el principal vehículo con el que los gatilleros se desplazan para cometer este tipo de atentados y escapar.

También indicó que todos los jueves se lleva acabo una mesa de trabajo con las fuerzas federales para evaluar los resultados y redireccionar personal hacia las zonas más complejas dentro del mapa del delito. Sin embargo, admitió que con la pandemia se incrementó el delito producto de la crisis económica, a lo que debe sumarse la situación compleja por el narcotráfico.

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En los últimos 8 años, la violencia callejera se fue masificando hasta llegar a su apogeo. Las balaceras son parte de la coyuntura. Y están normalizadas.

Este miércoles, el ministro de Seguridad, Jorge Lagna, aseguró que en los celulares secuestrados al sospechoso de perpetrar la balacera en la estación de servicios Axion de Saavedra y San Martín está "la punta del ovillo" para dilucidar el origen de las balaceras, al tiempo que deslizó que estarían orquestadas desde las cárceles por presos de alto perfil, entre ellos, líderes de bandas narcocriminales.

En tanto, desde la Fiscalía de Investigación y Juicio especializada en balaceras había aclarado días pasados que, a diferencia de otros hechos delictivos, en estos casos "no hay pedidos a cambio de balas", aunque en el caso de una de las escuelas baleadas sí hubo exhortos. "O se comunican con la mafia o siguen las balaceras", rezaba un cartel en la institución educativa de Cafferata al 4000.