Miércoles 02 de Julio de 2008
Néstor Salto tenía 17 años cuando el 9 de abril de 2007 se prendió fuego dentro de una celda individual del Instituto de Recuperación del Adolescente de Rosario (Irar). El chico estaba sospechado de ser el autor material del crimen de Drovandi y en su casa encontraron la moto robada a la víctima. Leonel Sánchez, el joven que recibió confirmación de condena ayer, lo había acusado ante la policía. Pero luego, ante el juez de la instrucción, sostuvo que lo habían forzado a firmar esa imputación.
Salto siempre negó haber cometido el hecho y contó que había encontrado la moto abandonada. La Justicia no llegó a probar su participación en el hecho: murió sin ser declarado responsable.
La muerte de Salto, según el juez Javier Beltramone, no fue producto de una situación de desamparo atribuida a empleados del Irar. Este magistrado entendió que el deceso fue resultado de una situación accidental y calificó de "inverosímiles" las versiones que hablaban de una conspiración de los trabajadores del Irar, que por entonces estaban en medida de protesta.
Según el juez, el chico prendió fuego un colchón por su cuenta. Se intoxicó en pocos segundos con el monóxido de carbono producto de la combustión. Su familia puede pedir indemnización por la falta de cuidado del Estado provincial.