Miércoles 02 de Agosto de 2017
Los "cuentos del tío" basados en el cambio de billetes como el que le ocurrió a Olga anteayer comenzaron a conocerse en 2012, cuando se incorporaron billetes de cien pesos con la imagen de Eva Perón. Por esos días el engaño se basaba en convencer a las víctimas de que debían entregar los billetes con el rostro de Julio Argentino Roca porque saldrían de circulación.
El ardid comienza con una llamada telefónica a una línea fija donde vivan ancianos y hacerse pasar por un familiar o amigo cercano. Los timadores suelen aportar referencias y datos sobre el entorno, por lo cual no se descarta que hagan una inteligencia previa. Una vez que logran convencer al interlocutor le avisan que pasará por su casa un contador o allegado que recibirá los supuestos billetes sin valor, los cambiará en el banco y se los traerá de vuelta.
En septiembre de 2012 una vecina de Echesortu de 84 años entregó 20 mil pesos tras el llamado de un joven que dijo ser su nieto. Y otra mujer de 85 hizo lo mismo con 11 mil pesos en billetes de cien y 10 mil dólares.
Suele ocurrir que cuando los casos se hacen públicos, la modalidad deja de ser eficaz. Sin embargo, el "cuento del tío" siempre se recicla. A comienzos de este año se denunciaron nueve hechos concretados bajo esta modalidad, de lo que se infiere que los casos fueron más. En esa oportunidad, desde la Fiscalía volvieron a insistir en que los billetes siguen siendo vigentes y que recomendaron que ante un llamado telefónico en ese sentido se corte la comunicación y se realice la denuncia.