El asesino de un nene, preso y oculto bajo 4 nombres falsos
El proceso de reidentificación de un detenido en la Alcaidía Mayor de Jefatura fue vital para aclarar el asesinato de un nene de 11 años ocurrido hace un año y medio en barrio Las Flores. El pasado 3 de noviembre un hombre fue detenido por robar una billetera. Marchó preso a la comisaría 18ª donde quedó alojado bajo una identidad que resultó ser falsa. Un mes más tarde se lo reidentificó. Ahí se comprobó que en su carrera delictiva, iniciada en 2001, había dado al menos cuatro identidades diferentes.

Domingo 03 de Enero de 2010

El proceso de reidentificación de un detenido en la Alcaidía Mayor de Jefatura fue vital para aclarar el asesinato de un nene de 11 años ocurrido hace un año y medio en barrio Las Flores. El pasado 3 de noviembre un hombre fue detenido por robar una billetera. Marchó preso a la comisaría 18ª donde quedó alojado bajo una identidad que resultó ser falsa. Un mes más tarde se lo reidentificó. Ahí se comprobó que en su carrera delictiva, iniciada en 2001, había dado al menos cuatro identidades diferentes. Y que bajo su nombre verdadero estaba acusado de ser el asesino de Pablo Gabriel García, de 11 años, en 2008.

No es infrecuente que un detenido brinde una identidad falsa, pero el sobrenombre suele ser el mismo. Eso ocurrió con Chamil, quien hoy tiene 29 años, y continúa preso en alcaidía, ahora acusado del robo calificado por el que fue detenido en noviembre y por el crimen de Pablo García. Chamil es en realidad Ramón Anselmo Rodríguez. Pero también fue Juan Carlos Alberto Osuna, identidad con la que fue detenido en noviembre, y otros dos nombres de personas con antecedentes, que hoy gozan de la libertad.

El crimen de Pablo. El domingo 13 de abril de 2008, Pablo García, de 11 años, iba por las calles de Las Flores junto a su papá, Pablo Avalos, en una Yamaha 125, sentado casi sobre el tanque. En el cruce de Estrella Federal y Guardia Morada un hombre, que fue identificado por las familiares del pibe muerto como Chamil, disparó a la moto con una pistola 9 milímetros. "«No me tirés que vengo con el pibe», le gritó Antonio a Chamil, pero le tiró igual", recordó entonces a LaCapital Herminda, de 60 años y tía de Avalos.

Un solo disparo dio atravesó la cadera del chico. El mismo proyectil hirió en la pierna a Avalos. Pablo murió en el Hospital de Niños. "Esto fue un asesinato a sangre fría. Y lo peor es que al pibe que tiró lo conocemos de toda la vida", dijo entre sollozos Herminda.

La familia del pibe muerto identificó al tirador con verdadero nombre, apodo y dirección. Dos días más tarde la casa precaria donde vivía Chamil fue incendiada. Desde ese momento nada se supo de él sólo rumores de donde se ocultaba. La investigación quedó en manos del juez Jorge Baclini.

El 3 de noviembre, Lucas S., de 29 años, estacionó su moto en Avellaneda y Uriburu. Dos muchachos en una bicicleta se le acercaron y lo asaltaron. Lucas se resistió, pero uno de los ladrones con una cuchilla le sustrajo la billetera. Por el lugar pasaba un móvil del Comando Radioeléctrico, la víctima les advirtió lo que ocurría y a unos 40 metros del lugar del robo fue detenido Chamil.

Dijo llamarse Juan Carlos Alberto Osuna y quedó a disposición del Juzgado de Instrucción 6ª. Con ese nombre llegó a la Alcaidía Mayor de Jefatura el pasado 16 de diciembre.

Identidades falsas. Una persona detenida suministra sus datos personales y con eso —nombre, apodo, dirección y DNI— más las impresiones dactilares se abre la ficha prontuarial. Chamil sólo dio su nombre verdadero en 2001, al ser detenido por primera vez. En diciembre pasado llegó a la alcaidía con la identidad de Osuna. "Se hizo la reidentificación, un procedimiento que se realiza cuando alguien entra y cuando se va en libertad", explicó ayer el comisario inspector José Luis Divita, desde hace un mes y medio a cargo de Alcaidía.

A partir del cotejo de huellas dactilares se verificó que el interno había suministrado nombres que correspondían a cuatro prontuarios diferentes. "Así se le realizaron fichas dactiloscópicas y registros fotográficos que determinaron que se llamaba en realidad Ramón Anselmo Rodríguez", indicó Divita. Al cotejar las fotos de los cuatro prontuarios sólo dos respondían por el rostro de Chamil: el de Rodríguez y el de Osuna.

Los policías se preguntaron qué ocultaba Rodríguez al falsear su identidad. "Se solicitó a Análisis Delictivo que suministrara datos sobre el prontuario de Rodríguez y así saltó que estaba acusado de ser el autor material del homicidio del chico García", explicó Divita.

Las descripciones físicas asentadas en el prontuario de Rodríguez señalaban "una quemadura de vieja data en un brazo, numerosos tatuajes y una pieza dentaria (incisivo central superior) de metal. Un dato no menor en un reconocimiento de persona", relató el oficial. "Ese diente ya no lo tiene: se lo hizo extraer", precisó Divita.

Así quedó establecido que Chamil es Ramón Anselmo Rodríguez, de 29 años. Quedó detenido en Alcaidía acusado del robo calificado de noviembre pasado y por el homicidio de Pablo García..