El abogado de Pimpi denuncia intervención ilegal de sus teléfonos
El abogado del ex líder de la barra brava de Newell’s Old Boys Roberto Camino, Carlos Varela, anunció que presentará hoy una denuncia penal por tener la convicción de haber sufrido interceptaciones ilegales de sus comunicaciones telefónicas que atribuye a empleados de la policía de Rosario.

Viernes 13 de Marzo de 2009

El abogado del ex líder de la barra brava de Newell’s Old Boys Roberto Camino, Carlos Varela, anunció que presentará hoy una denuncia penal por tener la convicción de haber sufrido interceptaciones ilegales de sus comunicaciones telefónicas que atribuye a empleados de la policía de Rosario.

Varela es el representante legal de Pimpi Camino, que tiene una orden judicial de captura desde el 26 de enero pasado, acusado de ser junto a dos de sus hermanos el promotor intelectual del copamiento a balazos de la sede del club en el parque Independencia, un incidente que motivó la detención de veinte personas, 17 de las cuales siguen privadas de libertad.

"Recibí la información de que están intervenidos mi teléfono celular y el de mi socio. Escucharon conversaciones que mantuve con clientes y con personas de mi entorno afectivo. Y lo hicieron con la intención de averiguar datos sobre el paradero de Roberto Camino", dijo Varela a LaCapital.

En su planteo, Varela asegura que esta supuesta intervención telefónica se produjo sin que existiera una orden judicial que la requiriera. "Tengo en mi poder una conversación grabada en forma ilegal y mañana (por hoy) realizaremos una denuncia ante el juzgado de Alejandra Rodenas", quien tiene a su cargo la investigación de los desmanes de enero pasado.

Varela adujo que requerirá que se establezca si algún juzgado ordenó intervenciones telefónicas sobre sus líneas. Su argumento es que eso se hizo para intentar definir el lugar donde se encuentra Pimpi en medio de una situación que para las autoridades policiales bordea el bochorno: mientras el abogado da referencias públicas reiteradas de sus contactos con su cliente, éste permanece lejos del control policial a casi dos meses del episodio.