Ejecutan a ex modelo en un barrio cerrado y presumen móvil pasional
Buenos Aires.— Otra vez un homicidio en un barrio cerrado. Esta vez ocurrió el miércoles por
la noche en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, ubicado en el kilómetro 71 de la ruta
Panamericana ramal Pilar. La víctima fue una mujer de 29 años,
Viernes 18 de Enero de 2008
Buenos Aires.— Otra vez un homicidio en un barrio cerrado. Esta vez ocurrió el miércoles por
la noche en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, ubicado en el kilómetro 71 de la ruta
Panamericana ramal Pilar. La víctima fue una mujer de 29 años, madre de dos pequeños, asesinada de
al menos cuatro disparos calibre 11.25 mientras hablaba por celular en la puerta de su chalé. El
atacante disparo desde un auto en movimiento. La familia de la víctima colocó en el ojo de la
sospecha al ex marido, un hombre de 59 años que había sido excluído del hogar, pero el fiscal de la
causa le bajó el tenor al decir: “hay varios sospechosos”. Y aclaró que si las
sospechas de la familia sobre el ex marido “tuvieran asidero ya estaría detenido”.
Rosana Edith Galeano era una ex modelo de 29 años que tenía dos hijos de 3 y 5 años. Desde mediados de 2007 estaba separada de su esposo José Jacinto Arce, un comerciante de pollos y huevos de 59 años. El final sobrevino cuando la mujer realizó una denuncia por malos tratos ante la jueza de paz María Núñez Leguizamón, y esta resolvió que el hombre se fuera de la vivienda.
El miércoles aproximadamente a las 22, Rosana cenaba en su casa en el barrio privado de El Remanso junto a su hermana Mónica, de 34 años, cuando sonó su celular. La mujer atendió pero como la señal era mala, abrió la puerta de su chalé y salió al palier. Cuando la mujer traspuso la puerta, se escucharon seis detonaciones.
Una llamada. “Sonó su teléfono y apenas salió de la casa se escucharon seis disparos. Quiso entrar nuevamente a la casa, como para escapar, y parece que tardó y por eso le pegaron los tiros en la espalda”, remarcó ayer Oscar, hermano de la víctima. “A mi hermana no le fueron a robar, la fusilaron desde dos metros y medio de distancia”, señaló. Rosana Galeano recibió cuatro disparos de pistola calibre 11.25. La mujer tuvo un acto reflejo y trató de cubrirse, pero no pudo y la mayoría de los impactos los recibió en la espalda. Luego entró a su casa, donde falleció.
El sospechoso. Según relató Mónica, sólo le oyó a su hermana gritar “¡Uy!”. Y luego sintió que la joven corrió hacia la puerta, pero antes de entrar a la casa recibió cuatro disparos por la espalda y cayó muerta en el hall, dijeron los informantes. Al ver a su hermana baleada, Mónica alertó de lo ocurrido a la seguridad privada del barrio y a la policía, por lo que poco después del hecho, los efectivos de la comisaría local arribaron al lugar.
A la hora de buscar un sospechoso por el crimen, Oscar Galeano apuntó directamente sobre su cuñado. “Era la única persona con la que mi hermana tenía problemas”. No obstante, Marcelo Pernici, el fiscal de Zárate-Campana a cargo de la investigación, dijo que “hay varios sospechosos” y que si las sospechas de la familia sobre el ex marido “tuvieran asidero, estaría detenido”. Fuentes judiciales confiaron que el ex esposo adujo que al momento del crimen se encontraba en el hospital de Pilar con los dos hijos del matrimonio, dos varones de 3 y 5 años, ya que uno de ellos padecía “un grado de fiebre muy alta”.
“El dato de que estuvo allí —destacaron los voceros— lo tenemos medianamente chequeado”. Además, en el marco de la investigaciones llevadas adelante por el fiscal ayer por la tarde se allanó la vivienda de un jardinero, también sospechado por la familia de la víctima, que está situada a cinco cuadras de donde ocurrió el crimen. Allí se secuestraron, entre otros elementos, un teléfono celular y ropa que es sometida a pericias. En caso de que se determine que desde ese teléfono se llamó a Galeano se complicaría su situación, aunque hasta esta noche no había detenidos.
El fiscal Pernici dispuso, además, que el teléfono celular usado por la víctima sea remitido a la Policía Científica para analizar desde dónde se realizaron los últimos llamados que recibió. “Es un dato más porque la mujer había recibido llamados en reiteradas oportunidades; incluso cuando falleció tenía el teléfono agarrado con la mano y seguía sonando”, dijo uno de los investigadores del caso. De todos modos, los pesquisas dieron prácticamente por descartada la hipótesis del robo y se inclinaron por sospechar que se trató de un crimen por encargo.
Rosana Edith Galeano era una ex modelo de 29 años que tenía dos hijos de 3 y 5 años. Desde mediados de 2007 estaba separada de su esposo José Jacinto Arce, un comerciante de pollos y huevos de 59 años. El final sobrevino cuando la mujer realizó una denuncia por malos tratos ante la jueza de paz María Núñez Leguizamón, y esta resolvió que el hombre se fuera de la vivienda.
El miércoles aproximadamente a las 22, Rosana cenaba en su casa en el barrio privado de El Remanso junto a su hermana Mónica, de 34 años, cuando sonó su celular. La mujer atendió pero como la señal era mala, abrió la puerta de su chalé y salió al palier. Cuando la mujer traspuso la puerta, se escucharon seis detonaciones.
Una llamada. “Sonó su teléfono y apenas salió de la casa se escucharon seis disparos. Quiso entrar nuevamente a la casa, como para escapar, y parece que tardó y por eso le pegaron los tiros en la espalda”, remarcó ayer Oscar, hermano de la víctima. “A mi hermana no le fueron a robar, la fusilaron desde dos metros y medio de distancia”, señaló. Rosana Galeano recibió cuatro disparos de pistola calibre 11.25. La mujer tuvo un acto reflejo y trató de cubrirse, pero no pudo y la mayoría de los impactos los recibió en la espalda. Luego entró a su casa, donde falleció.
El sospechoso. Según relató Mónica, sólo le oyó a su hermana gritar “¡Uy!”. Y luego sintió que la joven corrió hacia la puerta, pero antes de entrar a la casa recibió cuatro disparos por la espalda y cayó muerta en el hall, dijeron los informantes. Al ver a su hermana baleada, Mónica alertó de lo ocurrido a la seguridad privada del barrio y a la policía, por lo que poco después del hecho, los efectivos de la comisaría local arribaron al lugar.
A la hora de buscar un sospechoso por el crimen, Oscar Galeano apuntó directamente sobre su cuñado. “Era la única persona con la que mi hermana tenía problemas”. No obstante, Marcelo Pernici, el fiscal de Zárate-Campana a cargo de la investigación, dijo que “hay varios sospechosos” y que si las sospechas de la familia sobre el ex marido “tuvieran asidero, estaría detenido”. Fuentes judiciales confiaron que el ex esposo adujo que al momento del crimen se encontraba en el hospital de Pilar con los dos hijos del matrimonio, dos varones de 3 y 5 años, ya que uno de ellos padecía “un grado de fiebre muy alta”.
“El dato de que estuvo allí —destacaron los voceros— lo tenemos medianamente chequeado”. Además, en el marco de la investigaciones llevadas adelante por el fiscal ayer por la tarde se allanó la vivienda de un jardinero, también sospechado por la familia de la víctima, que está situada a cinco cuadras de donde ocurrió el crimen. Allí se secuestraron, entre otros elementos, un teléfono celular y ropa que es sometida a pericias. En caso de que se determine que desde ese teléfono se llamó a Galeano se complicaría su situación, aunque hasta esta noche no había detenidos.
El fiscal Pernici dispuso, además, que el teléfono celular usado por la víctima sea remitido a la Policía Científica para analizar desde dónde se realizaron los últimos llamados que recibió. “Es un dato más porque la mujer había recibido llamados en reiteradas oportunidades; incluso cuando falleció tenía el teléfono agarrado con la mano y seguía sonando”, dijo uno de los investigadores del caso. De todos modos, los pesquisas dieron prácticamente por descartada la hipótesis del robo y se inclinaron por sospechar que se trató de un crimen por encargo.