Ejecutan a corta distancia a un joven en V. G. Gálvez
Le dispararon cuatro tiros y no le robaron. Tenía 21 años y había salido de la cárcel de Piñero.

Jueves 13 de Mayo de 2010

Cuatro disparos efectuados a corta distancia. Dos en la zona lumbar, uno en la espalda y uno más en la cara apagaron la vida Roberto Capiaqui, un muchacho de 21 años que hacía poco había salido en libertad tras purgar una condena en la cárcel de Piñero. Lo acribillaron en la calle, a unos 200 metros de su casa, en el barrio de Pueblo Nuevo de Villa Gobernador Gálvez, y en base a la descarga de plomo que recibió en su cuerpo y a los antecedentes que figuraban en su prontuario, los investigadores del crimen no tenían dudas de que se trató de una venganza.

En ese sentido, los pesquisas de la seccional 25ª estaban tras la pista de un hombre que mantuvo varios altercados con Capiaqui en los últimos días, varios dirimidos a tiros, según contaron fuentes de la investigación. Esa persona sospechosa está prófuga. Los motivos del crimen no se establecieron.

El asesinato se produjo poco antes de las 0.15 de ayer, en el cruce de Edison y Alvear, de Villa Gobernador Gálvez. Capiaqui vivía por Edison, pero a unos 200 metros de allí, bien cerca de la ribera del Paraná. A esa hora ingresó un llamado al Comando Radioeléctrico de esa ciudad que alertaba sobre una persona herida de arma de fuego. Cuando los primeros uniformados llegaron se encontraron con el muchacho en la vereda boca arriba herido con varios disparos y con una bicicleta tumbada muy cerca de él.

La víctima se desplazaba en una bicicleta y al llegar a Edison al 300 fue interceptada por uno o varios hombres. "Lo hicieron bajar y le dispararon para luego darse a la fuga y dejar la bicicleta tirada. Con eso descartamos en principio que el móvil haya sido el robo", consignó una fuente policial de Villa G. Gálvez. Capiaqui fue trasladado al Hospital Anselmo Gamen de esa ciudad y a las 5 falleció.

El examen preliminar del médico policial determinó que Capiaqui recibió dos impactos en la región lumbar derecha, uno en el "hemitórax posterior izquierdo" y otro que le fracturó el hueso maxilar de la cara. Las heridas podrían ser compatibles con las de un revólver calibre 32 o 38. Habrá que esperar el resultado final de la autopsia ya que los cuatro proyectiles quedaron alojados en el cuerpo de la víctima. "Si le hubiesen tirado con una 9 (milímetros), las balas lo habrían atravesado por completo", graficó la fuente.

A la hora de reconstruir los últimos movimientos de Capiaqui, voceros de la 25ª recordaron que hacía poco tiempo había recuperado la libertad luego de cumplir con una condena por robo calificado en la cárcel de PIñero. Según trascendió, el muchacho asesinado ayer a la mañana proviene de una familia con algunos de sus integrantes involucrados en cuestiones penales. Dos hermanos mayores aún cumplen sendas condenas en Piñero y en Coronda. Otro falleció en el trágico incendio de la seccional 25, ocurrido en 2000 (ver aparte).

Con relación al motivo que pudo tener el homicidio, las fuentes consultadas ayer lo situaron en el lugar de un ajuste de cuentas. "Puede ser un vuelto de algún compañero de cárcel, puede ser por una cuestión anterior o directamente por algo del momento. No creemos que sea por algo vinculado a las drogas. Estos son ladrones comunes. Pero no está claro aún", remarcaron. La policía buscaba ayer a un hombre que vive en la zona y que mantuvo varios encontronazos con Capiaqui, pero cuando lo fueron a buscar había desaparecido de su casa.