Jueves 30 de Abril de 2009
El policía Leonardo Caro, quien recibió un disparo en la cabeza durante un asalto a una agencia de autos a la que había llegado junto a su padre y en condición de cliente, falleció ayer al mediodía a raíz de la gravísima lesión sufrida. Por el caso está detenido un joven de 27 años que hoy será indagado bajo la acusación de homicidio triplemente calificado, una figura que se pena con prisión perpetua. Si prospera ese encuadre, el caso podría ser resuelto con celeridad porque es uno de los delitos que van a juicio oral en el marco del nuevo Código Procesal Penal provincial. En tanto, los pesquisas sostienen que al menos otros dos maleantes, entre ellos el que efectuó el disparo mortal, ya están identificados y en su búsqueda se realizaron varios allanamientos, uno de ellos en una localidad cercana a Rosario.
Caro, de 23 años y agente de la Patrulla Urbana, falleció ayer al mediodía tras permanecer 24 horas internado en estado desesperante. Había recibido un disparo en la cabeza poco después de las 11 del martes cuando tres hombres entraron a robar a la agencia Autos Uno, ubicada en Pellegrini entre Teniente Agnetta y Liniers. Cuando los ladrones ingresaron al local y se dieron a conocer, el agente escondió su arma reglamentaria entre las piernas. Pero cuando los maleantes ordenaron a sus víctimas a tirarse al piso, la pistola de Caro cayó y dejó al desnudo su identidad. Entonces, uno de los atacantes le disparó a quemarropa.
Una hora y media después, en Teniente Agnetta al 1800, fue detenido Luciano V., un joven de 27 años que quedó acusado de participar del asalto y que huyó a la carrera al no poder subir a los autos que sirvieron de apoyo a la banda. "Ya se había cambiado de ropa", dijo un vocero del caso que aclaró que la vivienda pertenece al familiar de otro de los maleantes. Asimismo, los pesquisas allanaron la vivienda de un allegado a Luciano V. y allí, entre otros elementos que lo comprometen, fue hallada vestimenta como la que llevaba uno de los asaltantes, según la descripción de testigos. "Los elementos de prueba son firmes y suficientes para el llamado a indagatoria", dijo a LaCapital una fuente judicial.
Asimismo, en cercanías de esa vivienda fue secuestrada una camioneta de color rojo que habría sido uno de los dos vehículos de apoyo utilizado por la banda. Sobre el otro rodado, que los testigos dijeron es un Ford Escort blanco, hasta ayer no había ningún dato.
Indagatoria. En base a esas pruebas, Luciano V. será indagado hoy en el juzgado de Instrucción Nº 9, a cargo de Javier Beltramone. Lo acusan de homicidio calificado por tres agravantes que prevén prisión perpetua: por la alevosía, por la condición de policía de la víctima y por criminis causa, es decir matar al no poder concretar el robo o para lograr la impunidad en ese delito. Se trata de una imputación preliminar que seguramente será objeto de discusión durante la instrucción: que los ladrones supieran que Caro era policía, siendo que estaba sin uniforme, es algo a demostrar.
Acerca del imputado, los voceros dijeron que cuenta con más de una decena de antecedentes (ver aparte) y que purgó una condena de 6 años en la cárcel de Coronda. Ayer, el abogado Marcelo Piercecchi, quien recibió una propuesta de la familia para representarlo, elevó un escrito en el juzgado solicitando que se extremen medidas de seguridad para evitar que su cliente sufra algún tipo de agresión. Recibió la respuesta personal del juez, quien le indicó que había dispuesto el traslado del imputado a una celda aislada de la alcaidía de Jefatura y que había dado instrucciones para que se mantuviera a resguardo su integridad física.
El imputado participará esta tarde de una audiencia imputativa —prevista por el nuevo código— en la que conocerá la acusación y podrá declarar o abstenerse. El homicidio calificado es uno de los cuatro delitos que serán ventilados en juicios orales y públicos en el marco del esquema de transición previsto para la aplicación del nuevo Código Procesal Penal de la provincia. Ese plan progresivo prevé que, en principio, vayan a debate oral sólo cuatro delitos cometidos desde el 14 de febrero último. Este caso entra dentro de esos supuestos.
La búsqueda. Asimismo, fuentes de la causa indicaron que estarían identificados al menos otros dos sospechosos de los "cuatro o cinco" que se presume participaron en el fatal ataque: tres que entraron al negocio y otros dos que quedaron esperándolos en un Ford Escort de color blanco que huyó de la zona apenas escuchados los disparos y una camioneta roja que apareció horas después.
En ese orden, ayer los pesquisas realizaron un allanamiento en Armstrong, a 90 kilómetros al oeste de Rosario sobre la ruta 9. Hasta allí llegaron siguiendo la pista del Ford Escort que habría participado como apoyo del violento asalto y que estaría registrado a nombre de un familiar de uno de los delincuentes prófugos. "Se actuó rápido, pero es probable que los tipos hayan huído de Rosario", aseguró ayer uno de los investigadores.
Sueño frustrado. Caro fue atacado cuando estaba con su padre en la agencia Autos Uno, con intenciones de dejar su Fiat Uno en parte de pago para comprar un Volkswagen Polo. Estaban sentados ante un escritorio cuando entraron los ladrones y les ordenaron que se tiraran al piso. Los asaltantes despojaron a las personas de las billeteras y los celulares y cuando advirtieron que a Caro se le cayó su arma, uno de los maleantes le disparó a la cabeza.
Luego, el padre del agente tomó el arma de su hijo y gatilló al menos tres veces contra los maleantes en fuga, algunos de los cuales pudieron subir al Ford Escort blanco que encaró por Pellegrini hacia el oeste. Luciano V. fue el único que no llegó al vehículo y corrió por Teniente Agnetta hacia el sur, hasta el lugar donde lo apresaron un par de horas después.