Miércoles 16 de Julio de 2008
Buenos Aires.— Patricia Nine, la hija del dueño de un shopping de Moreno que en 2004 permaneció 25 días secuestrada, describió en detalle cómo la capturaron y apuntó que el momento más dramático de su cautiverio fue cuando la policía la rescató a los tiros en una acción en la que murieron dos de sus captores. El relato lo brindó ante los integrantes del Tribunal Nº 3 de San Martín, que juzga a los cuatro imputados por el suceso.
En la audiencia, la mujer contó que la secuencia más emotiva la vivió cuando los uniformados ingresaron al sitio donde estaba secuestrada. "Sentí unos golpes y cuando quise reaccionar tenía a dos personas encima. Eran Tito y su ayudante (por sus captores). Ahí me di cuenta de que eran tiros. Tito me miró y se pegó un tiro en la cabeza y el otro cayó herido y me dijo que gritara «soy Patricia». Entonces, entró la policía y terminó todo", relató Nine.
La mujer declaró ayer a la mañana ante el tribunal donde ya estuvieron frente a los jueces los cuatro acusados: dos de los imputados se negaron a declarar y los otros dos proclamaron su inocencia.
Una novela. Con voz pausada, Nine relató al tribunal que la mañana del 28 de septiembre de 2004 iba en su Chevrolet Astra junto a sus dos hijas y sus dos sobrinos al colegio "Bartolomé Mitre Day School", de Moreno, cuando otro vehículo le cerró el paso.
"Descendieron dos hombres armados, uno de ellos tenía un arma larga (un FAL) y tenía puesta una capucha del hombre araña. Este empezó a golpear el vidrio de la puerta con el arma para que le abriera. Yo estaba desesperada por los chicos, entonces abrí y me sacaron a la fuerza", recordó.
Después, a la mujer la introdujeron en otro auto, le dijeron que se tirara en el piso del asiento trasero y le cubrieron la cara con varios trapos. Ella explicó a los jueces que el diálogo con los captores se inició "en forma muy despectiva" y uno le preguntaba: "¿Vos sos la de Nine, sos la nuera de Nine?". Después circulamos por la calle como una hora hasta que escuché como un «crick» igual al alerta de un Nextel y después el ruido de unas cadenas y unas cortinas", precisó.
Nine memoró que, con la cabeza tapada con un buzo, la llevaron a un cuarto, la tiraron en una cama que había en el piso y le ataron el tobillo con una cadena a la pared. Cuando le volvieron a preguntar quién era, la mujer contó que les respondió que era "la hermana de Mariano (Nine) y la madre de las nenas" que iban en el auto, dando a entender que los captores no sabían si habían secuestrado a la persona indicada.
El bautismo del captor. "Luego uno me preguntaba por la plata y cuánto facturábamos. Yo en ese momento le pedí: «Señor, por favor sáqueme el buzo de la cara porque me siento mal» y ahí me pidió que mejor le eligiera un apodo y yo le puse Tito", contó. Entonces le sacaron el buzo, ella preguntó si se iba a ir en el día y su cuidador, que usaba la máscara de hombre araña de su cómplice, le dijo: "Esto no es un secuestro express, va durar 30 ó 40 días".
La mujer dijo que entonces se impacientó y, enojada, le preguntó a Tito: "¿Ustedes no averiguaron que nosotros tenemos una deuda de 16 millones de pesos en Uruguay? ". Entonces, el captor le contestó: "Bueno, ahora van a tener una deuda de dieciséis millones y medio".
Casi en el mismo momento, otro de los secuestradores se comunicaba con su marido y le decía: "Juntá un millón y medio de dólares o te la devolvemos en pedazos". Durante el cautiverio, el hombre que la cuidaba le llevó un diario para que viera "lo famosa" que era.
También dijo que pocos días antes de la liberación le explicaron que, cuando su familia pagara el rescate, ella tenía que ir a una casa de familia porque seguramente la iban a reconocer y no a una remisería. Además en el caso de que la policía llegara antes, ella tenía que tirarse al suelo y gritar que era Patricia.
Finalmente, Nine fue liberada el 23 de octubre del 2004 por la policía tras tirotearse con los dos captores y sin que se pagara rescate. l (Télam)