Policiales

Dos nuevas víctimas de las balas en el barrio La Esperanza

Un hombre de 36 años y un chico de 14 fueron baleados desde una moto en Herrera y Boedo.

Sábado 26 de Enero de 2019

Una vez más el ruido áspero de las detonaciones quebró la endeble tranquilidad de los vecinos de Herrera y Boedo, en el barrio La Esperanza, también conocido como El Churrasco. Al filo de la medianoche del jueves desde una moto balearon e hirieron a un hombre de 36 años y a un adolescente de 14, familiares directos de dos adolescentes que fueron víctimas de homicidios: Nicolás Cóceres, un pibe de 19 años asesinado en septiembre de 2018 a cuatro cuadras de donde ocurrió éste nuevo episodio; y Mauro Barrionuevo, que tenía 15 años cuando recibió un disparo en el cráneo mientras estaba en la puerta de su casa de Pizzurno y Superí el 31 de octubre del año pasado. Ambos adolescentes eran primos y por sus muertes está detenido e imputado Alejandro Nahuel "Pechocho" L.

En cuanto a las personas ahora atacadas tenían dispuesta una custodia policial en su vivienda, lo que no los salvó de las balas. El mayor de los heridos, tío de los jóvenes asesinados el año pasado, había sido imputado en una causa por tenencia ilegal de armas de fuego.

Zona caliente

Un violento conflicto, con tiempos de guerra, continúa azotando a buena parte de los barrios La Esperanza, Parque Casas y La Cerámica, en la zona noroeste de la ciudad. El conflicto de fondo esta dado por la rivalidad entre las huestes de "Ema Pimpi" Sandoval y "La Tata" Medina.

Con ese telón de fondo, en una escenografía de 10 cuadras por 10 con jurisdicción de las seccionales 10ª y 30ª, se produjeron el año pasado al menos 10 asesinatos y decenas de heridos de bala. Siete de esas víctimas tenían 30 años o menos. Y uno de esos asesinatos se cobró la vida de una pequeña de 5 años, Maite Ponce, quien descansaba en un sillón de su casa.

En ese marco el jueves, 20 minutos antes de la medianoche, desde una moto negra en la que iban dos ocupantes fueron atacados a tiros Hugo Daniel B., de 36 años, y un hermano de Mauro Barrionuevo, de tan sólo 14 años. El hombre recibió al menos un balazo en la región lumbar sin orificio de salida. A su sobrino los plomos le perforaron ambas piernas. Uno de los pocos datos recabados es que el tirador llevaba puesto un casco color rojo que le cubría la cara.

Testigo del hecho fue Graciela, la mamá del asesinado Mauro Barrionuevo. Todo sucedió a metros del patrullero que custodiaba la casa de los agredidos y los policías reportaron que cuando escucharon las detonaciones observaron la moto a unos 200 metros del lugar del ataque. Ambos heridos fueron trasladados en autos particulares al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria donde recibieron las atenciones de rigor.

La investigación por el ataque contra Hugo B. y el hermano de Mauro Barrionuevo quedó en manos de la fiscal de la Unidad de Flagrancia Andrea Vega, quien comisionó a efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) y de la seccional 30ª para que trabajaran sobre el territorio recabando información, testimonios y relevando la existencia en la zona de cámaras de videovigilancia públicas y privadas.

Fue la propia fiscal quien imputó en noviembre pasado, una semana después del asesinato de Mauro Barrionuevo, a Hugo B. y a Graciela, la madre del pibe asesinado, por tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil y tenencia ilegítima de arma de guerra. El juez de garantías Ismael Manfrin aceptó la calificación presentada por la Fiscalía y le dictó a Hugo B. prisión preventiva efectiva por 15 días y a Graciela la libertad con firma semanal en la Oficina de Gestión Judicial.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});