Sábado 12 de Septiembre de 2009
El ovejero alemán, especialmente adiestrado por la policía provincial para
rastrear estupefacientes, cumplía con su trabajo sin novedades sujetado por un efectivo uniformado
y dos más de civil pertenecientes a la ex Drogas Peligrosas en los operativos de rutina que se
realizan en la terminal de ómnibus Mariano Moreno. Todo bien hasta que el delicado olfato del can
se cruzó con dos mujeres, una adulta y otra adolescente, bien vestidas, que llevaban dos bolsas de
papel madera con cuatro kilos de cocaína.
El hallazgo de la sustancia prohibida se concretó cerca de las 15.30 en
uno de los andenes de terminal. Agentes de la Dirección Provincial de Prevención y Control de
Adicciones, con el apoyo de la sección Perros de la Unidad Regional II, realizan habitualmente
procedimientos de identificación de pasajeros y de transeúntes en general en ese espacio público.
La droga fue detectada cuando dos efectivos de la ex Drogas Peligrosas y
otro a cargo del perro caminaban por uno de los pasillos de la terminal. Allí se cruzaron con una
mujer de unos 40 años y su hija adolescente.
Tarascón. “De inmediato, el can las siguió con la mirada, y se abalanzó para morder las
bolsas de papel madera que llevaba la mayor. Lo primero que hizo esa mujer fue soltar esos objetos
que cayeron al piso”, comentó ayer una fuente del organismo provincial.
Según mandan los procedimientos en estos casos, los efectivos convocaron
a dos testigos civiles que pasaban circunstancialmente por el lugar. Así se estableció que en las
bolsas había dos panes de cocaína con un peso estimativo de un kilo cada uno. Las dos mujeres
resultaron ser oriundas de Villa Constitución y al momento de ser sorprendidas con la droga no
llevaban ningún bolso o maleta que hiciera sospechar que tuvieran intenciones de hacer algún viaje
de larga distancia.
“Estaban muy bien vestidas, muy prolijas, cada una tenía su
cartera con algo de dinero, un celular y documentos personales. Podrían haber pasado como si nada,
ya que generalmente se inspeccionan los servicios que llegan del norte y se pide documentos a
personas que se nota que están de paso por Rosario. Acá parecía todo lo contrario. Lo único que
llamó la atención fue que la mayor tenía anotaciones con horarios de llegadas y salidas de ómnibus
hacia San Nicolás”, describió un vocero de la ex Drogas Peligrosas de la provincial.
Madre e hija, según los pesquisas, hasta ayer no tenían antecedentes
penales. La menor iba a ser reintegrada a algunos familiares, pero la mamá quedó presa a
disposición del juez Federal Nº3 Carlos Vera Barros acusada de tráfico de estupefacientes. Al
cierre de esta edición, la adolescente aún se encontraba junto a su madre porque los investigadores
habían tramitado una orden para allanar la vivienda donde viven en Villa Constitución ante la
posibilidad de hallar más droga en ese lugar.
En cuanto a la presencia de madre e hija en la terminal, los policías
antinarcóticos no estaba seguros si estaban dispuestas a llevar esa droga a otro lugar o si estaban
esperando a alguien para entregar la mercadería. l