Sábado 18 de Octubre de 2008
Los comentarios de testigos fueron audibles desde el inicio: aseguraban que una mujer le había pasado al conductor del Peugeot 206 la pistola que empuñó para matar a Manuel Novillo. En la resolución de ayer el juez ordenó identificar y detener a las dos mujeres. Según Cristian Altamirano sus nombres son Celsa y Cintia.
El acusado las mencionó en dos tramos distintos. En principio dice que cuando se desencadenó la discusión por el incidente de tránsito una de las mujeres que iban en su auto, Celsa, había sido atacada por "una mujer rubia" que se bajó del auto de los hermanos Novillo. Esta mujer, según Altamirano, tomó de los pelos a Celsa. Este relato fue rechazado por distintos testigos que dicen que nunca hubo tal escena.
En otro pasaje de su indagatoria Altamirano dijo que "se las ve fea" y le pide a Cintia que le alcanzara la carterita negra que tenía bajo el asiento. Es una pistola 11.25 sobre la que no tenía permiso de tenencia ni portación legal.
Carlos Novillo, hermano de la víctima, la esposa de aquel y el vigilador privado refrendaron la versión de que luego de que bajara del auto, del lado del acompañante una chica rubia le alcanzó un estuche de color negro al conductor del 206 y que entonces extrajo de allí el arma.
Por todo ello el juez requirió en su resolución que se debe procurar la búsqueda e identificación de las llamadas Cintia y Celsa.