Sábado 22 de Abril de 2017
Dos hombres que jugaban al fútbol en el Club Nuestra Señora de Itatí, en bulevar Seguí e Iriondo, resultaron heridos al quedar en la línea de fuego de otras personas que discutían en cercanías de la cancha y decidieron resolver las diferencias a los tiros. Sergio D., de 41 años, y Jesús L., de 30, recibieron heridas en brazos y piernas por lo que fueron trasladados al Hospital de Emergencia Clemente Alvarez y luego derivados a sendos sanatorios privados para su atención. Según un informe oficial, las heridas fueron leves y la vida de ambos nunca corrió peligro.
La noche del jueves, pasadas las 22, dos motocicletas se desplazaban por bulevar Seguí a poca velocidad y quienes estaban en las puertas del Club Itatí escucharon una serie de gritos y explosiones. Según trascendió, los ocasionales testigos no pudieron precisar la cantidad de personas que montaban en las motos y en un primer momento confundieron los gritos y una serie de detonaciones con el efecto de golpe de válvulas que generan los rodados cuando se "corta" la electricidad del motory produce un ruido que se asemeja a un disparo. Pero en este caso no fue un corte eléctrico, sino una serie de tiros que fueron en todas direcciones
En tanto, dentro del club se encontraban entre un grupo de socios Sergio D. y Jesús L., quienes compartían un partido de fútbol. Al escuchar los disparos no reaccionaron ni hicieron tiempo a resguardarse. Sergio D. resultó con una herida en el brazo izquierdo y Jesús L. fue herido de un disparo en la pierna derecha.
Quiénes y por qué
Según fuentes oficiales "no se pudo precisar la cantidad de personas que se enfrentaron". Luego del incidente los amigos de los heridos llamaron al Sistema Integrado de Salud (Sies) que trasladó a los heridos al Heca para luego ser derivados a instituciones privadas.
En un primer momento acudieron al alerta del 911 varios móviles del Comando Radioeléctrico y personal de la seccional 18ª. Luego se presentó el móvil del gabinete científico de la Policía de Investigaciones (PDI) y se secuestraron en las puertas del club cuatro vainas servidas que se correspondían con armas de grueso calibre. Además los pesquisas tomaron fotografías del lugar y de las inmediaciones, tomaron conocimiento del informe médico de los heridos y un relevamiento de testigos que no lograron identificar la moto en la que se trasladaban quienes intercambiaron disparos.
Según fuentes de la Fiscalía "no hay detenidos ni se relevaron cámaras privadas en la zona. Tampoco hay instaladas allí cámaras municipales". La fiscal del caso es Marta Aguirre, de la Unidad de Flagrancia.