Dos hermanos detenidos por un crimen en La Cerámica
Dos hermanos de 22 y 29 años se presentaron en los Tribunales y quedaron imputados de un crimen ocurrido el 2 de noviembre del año pasado en cercanías de la villa La Cerámica. A los dos muchachos la policía los buscaba desde entonces pero nunca los pudo hallar. Ahora la Justicia deberá dilucidar si son los autores del homicidio o si, como sus padres le dijeron a LaCapital, no tienen nada que ver en esta historia plagada de rivalidades y acusaciones cruzadas en uno de los barrios pesados de la ciudad.

Domingo 15 de Febrero de 2009

Dos hermanos de 22 y 29 años se presentaron en los Tribunales y quedaron imputados de un crimen ocurrido el 2 de noviembre del año pasado en cercanías de la villa La Cerámica. A los dos muchachos la policía los buscaba desde entonces pero nunca los pudo hallar. Ahora la Justicia deberá dilucidar si son los autores del homicidio o si, como sus padres le dijeron a LaCapital, no tienen nada que ver en esta historia plagada de rivalidades y acusaciones cruzadas en uno de los barrios pesados de la ciudad.

Emiliano Vicente Sánchez tiene 29 años y, según voceros policiales, pesan sobre él cuatro antecedentes penales. Matías Gonzalo Sánchez, de 22, tiene un prontuario limpio. Ambos son hermanos y juntos llegaron con su abogado al despacho del juez de Instrucción número 15, a cargo de Jorge Baclini, quien ordenó que quedaran detenidos e imputados del asesinato a balazos de Maximiliano Alfredo Romero, un muchacho de 26 años que fue baleado el 2 de noviembre de 2008 en su casa de Pasaje 1 y Anchoris.

Todo empezó cuando Romero estaba en su casa junto a un amigo escuchando por radio el clásico que entonces jugaban Newell’s y Central. Alguien golpeó a la puerta y el amigo de Maximiliano salió a ver quién era. Delante de él había dos jóvenes, uno de los cuales lo retuvo a la fuerza mientras el otro ingresó a la vivienda. Después se escuchó una detonación de arma de fuego y los agresores escaparon.

Romero murió pocas horas más tarde debido al balazo que recibió en parte superior del abdomen. Y la policía dijo que los motivos del hecho había que buscarla en una venganza ya que "el joven asesinado tenía prontuario abierto mientras que el agresor, que ya fue identificado, también tiene antecedentes penales". Y agregó quevíctima y victimario estaban enfrentados por "viejas rencillas y ya se habían peleado fiero una semana antes".

La devolución. El 19 de diciembre, a las 4 de la mañana, otro crimen marcó el andar del barrio La Cerámica. Pablo Brian Sánchez, de 16 años, cayó fulminado de un balazo disparado desde una moto en la esquina de Cruz Chica y Valle Hermoso. El chico era hermano de los dos jóvenes ahora detenidos por el asesinato de Romero.

Sin embargo, los familiares de Pablo dijeron a este diario que ninguno de los Sánchez "estuvo vinculado con un crimen" y que al menor lo habían matado "por el sólo hecho de haber cruzado el límite que divide el barrio en dos y meterse en una zona que está dominada por vendedores de drogas y delincuentes". En ese sentido acusaron a dos hermanos radicados en la zona como autores del asesinato y dijeron que responden a una mujer que estuvo presa en Ezeiza por una causa de venta de drogas y que ahora tiene varios soldaditos vendiendo en el barrio.

Pero esa acusación tuvo su respuesta cuando los padres de los hermanos acusados desmintieron los dichos de los Sánchez y dijeron que su familia no estaba involucrada en el crimen del menor. Lo cierto es que con la detención de Emiliano y Matías la investigación por el homicidio de Romero parece encauzarse, mientras que el asesinato de Pablo aún sigue impune.