Sábado 24 de Marzo de 2012
Un confuso hecho a la salida de una discoteca cercana a la terminal de ómnibus fue el prólogo del ataque a balazos que, una pareja a bordo de una moto, cometió en distintas esquinas y con escasa diferencia de tiempo contra dos muchachos que ayer permanecían internados en el Hospital de Emergencias. Hasta anoche la policía no tenía claro cómo sucedieron los hechos, pero los testimonios apuntan a que los agresores de los dos jóvenes heridos serían los mismos.
Cerca de las 4.15 ingresó al Heca Matías C., un chico de 18 años con cierto retraso mental que momentos antes, al salir de bailar en la disco Bonita, había sido atacado en la esquina de Cafferata y Santa Fe por una pareja que iba en una moto de baja cilindrada conducida por una mujer. Al muchacho le robaron la campera y le dispararon un par de tiros que le dieron en el codo y la mano derecha provocándole fracturas.
Media hora más tarde, al Heca entró Miguel L., de 20 años, quien en Castellanos y Presidente Perón fue agredido por una pareja que se desplazaba en una moto de baja cilindrada. Al joven no le robaron nada, pero le efectuaron un disparo que le afectó la columna y anoche lo mantenía postrado en una cama del hospital. A partir de las características de ambos episodios, la primera conclusión de los pesquisas es que en los dos hechos intervinieron los mismos agresores.
Miguel L. trabaja de tapicero y está finalizando sus estudios secundarios. La noche del jueves fue a bailar a Bonita y se retiró junto a otras parejas del lugar. Según comentó su hermano "no tenía problemas con nadie y la otra gente que venía con él no conoce a los que dispararon".
Según los pesquisas, la situación comenzó con un "ataque fuera de Bonita en el que este chico Miguel L. habría tenido un problema con una pareja". De acuerdo a eso, el joven herido "se alejó del boliche en su moto y junto a otras dos parejas. Eran unas seis personas que se movían en tres rodados de baja cilindrada. Los siguieron y le dispararon al muchacho", expresó un efectivo policial.
Asimismo, el vocero manifestó que "lo que es claro es que no fueron al aire ni al boleo, se tiró directo al muchacho que estaba en la moto. Fue una pareja y la que manejaba era la mujer".
Por la campera. En lo que respecta a Matías C., quien trabaja junto a su cuñado haciendo trabajos de albañilería, su hermana Alejandra dijo ayer en el Heca que el joven "va siempre a bailar a Bonita cuando sale, aunque no lo hace muy seguido". El pibe herido vive con sus padres en la zona de Gaboto y bulevar Avellaneda y pudo contarle a su papá que "un muchacho y una chica en una moto le quisieron robar la campera y como no se las dio le tiraron. Tiene dos tiros: uno en un brazo, que le quebró el hueso a la altura del codo, y el otro en la mano derecha", sostuvo la joven.
Alejandra también deslizó un comentario acerca de un altercado que podría ser la punta del ovillo para desentrañar los hechos. "Adentro del boliche un hombre le pidio la campera a mi hermano. Por ahí es el mismo que después le disparó".
Las primeras versiones acerca del episodio relataban un enfrentamiento entre bandas de barrio Alvear, pero eso no fue comprobado por los pesquisas y anoche estaba casi descartado. Lo cierto es que los investigadores de las seccionales 6ª y 13ª trabajaban febrilmente para dar con la misteriosa pareja que marcó la madrugada del jueves.