Policiales

Dos gremios se disputan afiliados a los tiros: dos hechos, tres detenidos

La disputa gremial que enfrenta a los dos sindicatos que agrupan a los trabajadores rosarinos del barrido, limpieza y recolección de residuos casi deriva ayer por la mañana en una tragedia...

Sábado 15 de Diciembre de 2007

La disputa gremial que enfrenta a los dos sindicatos que agrupan a los trabajadores rosarinos del barrido, limpieza y recolección de residuos casi deriva ayer por la mañana en una tragedia. El incidente más grave terminó con un Peugeot 505, en el que viajaban cuatro gremialistas, baleado en su puerta trasera derecha. Por este atentado fueron detenidos tres delegados del sindicato rival, dos de los cuales quedaron alojados en la seccional 11ª acusados de portación de arma de guerra y abuso de armas. Les secuestraron revólveres calibre 32 y 38.
  Todo lo que sucedió ayer en una hora, entre las 4.50 y las 5.50, tuvo dos explicaciones. Una, las que brindaron los miembros del Sindicato de Obreros de Recolección y Barrido, con sede en Buenos Aires al 1600. La otra, por parte de los integrantes del gremio que se formó hace dos años cuando una escisión de trabajadores de la ex empresa 9 de Julio conformó el Sindicato de Trabajadores, Obreros y Empleados de Servicios de Recolección y Barrido Manual de Calles y Afines, con base en Urquiza al 1600. Gremio este afiliado a la Federación Nacional de Camioneros, del que Hugo Moyano es el referente y el asesinado Abel Beroiz, era el tesorero. Dos sindicatos en pugna por la agremiación de los aproximadamente 800 choferes, recolectores de residuos y barrenderos rosarinos que trabajan en las empresas Lime y Cliba.

Un día agitado. Dos denuncias por autos baleados en circunstancias poco claras se recibieron ayer en la comisaría 11ª. En cada una de ellas se invertían las víctimas y los victimarios.
  Daniel Céspedes tiene 42 años y trabaja como camionero, pero no está agremiado con los hombres de Moyano sino que es vocal de la mesa directiva que preside Humberto Díaz, secretario general de Recolección y Barrido de Rosario. Ayer denunció que a las 4.50 de ayer, cuando circulaba por Avellaneda y Lamadrid con su Peugeot 505 gris, dos hombres a los que no pudo identificar lo balearon. Pero ninguno de los proyectiles impactaron. Al menos eso surgió de los peritajes realizados.

“Es Moyano”. Pero Céspedes no denunció el hecho de inmediato. Lo hizo a media mañana en la 11ª. Quien dio cuenta de esta agresión fue el referente de su sindicato, Humberto Díaz. al decir a Radio Dos: “La quiero hacer corta. Ya sabemos que es Hugo Moyano y compañía”. Y agregó: “Después de lo que pasó con este muchacho Beroiz (por Abel, el tesorero de la Federación de camioneros asesinado en el estacionamiento del ACA), todos estamos en riesgo de vida”.
  Mientras Díaz hacía este relato, en la comisaría de Lamadrid al 200 bis, llegaban trabajadores de la contra para denunciar.
  Y fue Carlos Dante Albornoz, de 31 años, quien le puso la firma a la acusación. Albornoz, quien forma parte del sindicato ligado a los camioneros, relató que a las 5.30 de la mañana estaba en una base de la empresa Lime, de Lamadrid y Pavón, tratando de seducir a los trabajadores para que pasaran de un sindicato al otro. Que en el lugar se toparon con dos delegados rivales con quienes no mantuvieron diálogo.
  Luego se marcharon del lugar tomando por Ayacucho hacia Uriburu. Y al pasar por el pasaje Estado de Israel (Ayacucho al 4600) dos hombres dispararon contra su Peugeot 505 color gris. En el vehículo además de Albornoz viajaban otras tres personas, todas del gremio ligado a Moyano. El balazo quedó grabado en la puerta trasera derecha. Albornoz identificó a sus agresores con nombre y apellido y les aportó a los investigadores hasta la patente del auto, un Renault 9 celeste.
  “Fue muy grotesco lo que hicieron estos muchachos. Al auto de Albornoz le dispararon a la vista de todos. Cuando los detuvieron, tenían puesta la misma ropa que en el momento de la agresión”, explicó por la tarde, Miguel Luna y Marcelo Andrada, secretario general, del sindicato de los pro Moyano. Luna viajaba en otro auto que acompañaba a Albornoz. “Nosotros lo único que queremos es trabajar para la gente. No matarnos a los tiros con nadie”, coincidieron antes de aclararle a La Capital que en los dos años que llevan en puja con la gente de Díaz tienen acreditados al menos “una docena” de hechos de amenazas entre los que se cuentan casas baleadas y hasta un auto incendiado.

Las detenciones. Con los datos aportados en la denuncia por Albornoz, policías de la 11ª y de la sección Seguridad Personal detuvieron a tres personas, secuestraron el auto descripto e incautaron dos revólveres calibre 32 y 38. En el gremio de los anti Moyano, capturaron a Francisco Báez, de 31 años, y Miguel Angel Velázquez, de 29. Los dos son delegados.
  En un garaje de Buenos Aires al 1500 secuestraron el Renault 9 y los revólveres y detuvieron a Jesús O., otro dirigente después liberado. Para Albornoz, entre Báez y Velázquez está su agresor. Estos dos quedaron a disposición de la Jueza de Instrucción Roxana Bernardelli, quien deberá hacer un rápido curso de gremialismo rosarino.

El agujero. Las fuentes consultadas ponían especial atención al dibujo que dejó la bala en la puerta del auto de Albornoz. “Es una trayectoria rara. Si le dispararon desde el pasaje, la trayectoria debería ser perpendicular, y el impacto es oblicuo. Como si le hubieran tirado desde atrás. Habrá que esperar las pericias”, explicó el vocero.
  El gremialista Díaz, anti Moyano, contó: “Sabemos que estuvieron cinco autos (del gremio cercano a Moyano) en una base de barrenderos y bajaron con gente armada para hacerlos firmar de prepo el traspaso a camioneros”.
  Del otro lado negaron la acusación. “No había gente armada y sólo estábamos hablando con los muchachos. Una charla opcional e informal, como en una asamblea improvisada. Nosotros queremos seducir a los compañeros para que se pasen al sindicato, reitero no queremos matarnos a balazos”, explicaron desde el sindicato de calle Urquiza.

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