Jueves 11 de Septiembre de 2008
Buenos Aires.— Buenos Aires.— Los dueños de una farmacia del barrio porteño de Liniers fueron detenidos acusados del desvío de 247 kilos de efedrina presuntamente a un cartel mexicano que tenía un laboratorio de metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz. Según los investigadores, la efedrina que fue encontrada en julio en poder de los "narcos" corresponde a la misma partida comprada por la farmacia San José de los Corrales, que pertenece a los dos nuevos sospechosos apresados: Guillermo Alberto Salomón y su hermano Héctor Daniel.
Con estas dos detenciones ya suman 14 las personas arrestadas, nueve de ellas mexicanas, mientras que otras cinco permanecen prófugas. Los hermanos Salomón fueron apresados la madrugada de ayer en sus casas, de Ciudadela, y de Castelar.
La farmacia San José de los Corrales fue allanada el 29 de agosto. En el operativo se secuestró documentación relacionada con la compra de 247 kilos de efedrina y pseudoefedrina en clorhidrato y sulfato. Además, se secuestraron computadoras y más de cuatro kilos de clorhidrato de efedrina de la partida 196.107, la misma que fue hallada en poder de los mexicanos cuando se allanó el laboratorio de Ingeniero Maschwitz.
Los investigadores determinaron que la empresa importadora de esa partida de efedrina fue Unifarma de la Capital Federal. Fue allanada el 28 de agosto pasado. En el operativo se encontró documentación sobre la venta de 247 kilos de ese precursor a San José de los Corrales y otro cargamento de 200 kilos a Carlos Edelmiro González, considerado como "triangulador" de esa sustancia.
Fugitivos. González es uno de los prófugos. La Justicia procura definir si las operaciones del cartel mexicano están vinculadas con el triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina.
Hasta el momento, se acreditó contactos entre Forza y el argentino detenido Daniel Tarzia y con uno de los prófugos, sindicado como el líder de la banda de "narcos", el mexicano Juan Martínez Espinoza. A estos fugitivos se les suman Jorge Alberto Ochoa, dueño de la droguería Masterfam. Los pesquisas presumen que el comerciante importó 650 kilos de efedrina que pudo haber pasado al mercado ilegal. El otro sospechoso es Héctor Germán Benítez, que compró casi tres toneladas de ese precursor a otro de los procesados por el juez: Raúl Ribet.