Dos empleados cayeron en una emboscada y les robaron $100 mil
Cuatro hombres armados, pero además muy bien organizados y con los rostros cubiertos sólo con lentes oscuros, interceptaron ayer a la mañana a dos empleados de una estación de servicio cuando se dirigían a la casa central de la empresa con la recaudación del fin de semana. La secuencia que rodeó a todo el golpe pudo provenir de cualquier película de acción. Los hampones iban distribuidos en dos autos y a plena luz del día...

Martes 12 de Enero de 2010

Cuatro hombres armados, pero además muy bien organizados y con los rostros cubiertos sólo con lentes oscuros, interceptaron ayer a la mañana a dos empleados de una estación de servicio cuando se dirigían a la casa central de la empresa con la recaudación del fin de semana. La secuencia que rodeó a todo el golpe pudo provenir de cualquier película de acción. Los hampones iban distribuidos en dos autos y a plena luz del día, en la calle que conecta Granadero Baigorria con la autopista a Santa Fe, cerraron el camino al vehículo en el que iban las víctimas. Una vez concretado el robo la banda se replegó en uno de los automóviles y descartó el otro. Huyeron con 100 mil pesos.
  
El lugar.
El atraco se produjo alrededor de las 9. El sitio exacto donde ocurrió todo fue la avenida Sylvestre Begnis de Baigorria, que hacia el oeste se transforma en la ruta que une esa ciudad con la localidad de Ibarlucea y que también, desde hace poco, se transformó en salida e ingreso a la autopista Rosario-Santa Fe.
  La banda de asaltantes emboscó a las víctimas cuando éstas ya ingresaban a la calle de acceso a la autopista, una cinta asfáltica que presenta un par de curvas y contracurvas cerradas bordeada hacia los laterales por maleza y pastos de casi dos metros de altura. Un marco ideal para tender una trampa a cualquier automovilista.
  Rodrigo Ponce de León y José Alberto Barea son encargado y empleado administrativo, respectivamente, de la estación de servicio Petrobras ubicada en la avenida San Martín e Hipólito Yrigoyen, en la zona norte de Granadero Baigorria. El negocio, según indicaron a La Capital fuentes policiales, pertenece a una cadena de surtidores que tiene su casa central en la ciudad de San Lorenzo.
  A primera hora de la mañana, los trabajadores se disponían a realizar una tarea de rutina: trasladar el dinero recaudado durante el fin de semana hasta la sede sanlorencina. “De acuerdo a lo que declararon todos los lunes hacían el mismo manejo. Salían en auto por la avenida Silvestre Begnis en dirección hacia el oeste, accedían por allí a la autopista para luego enfilar hacia San Lorenzo. Nunca llevaban custodia”, comentó un vocero de la pesquisa. Eso mismo hicieron ayer a la mañana, pero no pudieron llegar a destino.
  Una banda les tendió una emboscada cuando el coche en el que iban los empleados de Petrobras estaba a punto de acceder a la autopista. Según los voceros, el primero en aparecer en escena fue un Fiat 147 de color blanco en el que iba una sola persona. Ese vehículo se ubicó delante del coche de los empleados y al instante surgió un Renault 11 con otros tres hombres que los atoró por detrás.
  “Cuando los empleados del surtidor quedaron atrapados, el tipo que estaba en el 147 bajó arma en mano y los amenazó para que entregaran el dinero. Enseguida aparecieron otros tres que salieron del R 11. Todos armados y a cara descubierta, pero usando lentes de sol. Todo fue muy rápido: a uno de los muchachos lo golpearon en la cabeza, pero nada grave. En adelante no se resistieron y entregaron el dinero que llevaban en una caja”, consignó una fuente del caso.
  
Todos juntos. Una vez que obtuvieron el dinero, cien mil pesos en efectivo, los asaltantes se replegaron, pero decidieron abandonar el Fiat y escapar todos juntos en el Renault, sin inmovilizar a las víctimas. Lo hicieron por Sylvestre Begnis hacia el oeste, como si fueran hacia Ibarlucea, pero al parecer cruzaron el puente y accedieron a la autopista en dirección a Rosario.
Media hora después de que se denunciara el asalto, la policía halló en Cavia y Sorrento el R 11. Según se estableció había sido robado el 4 de enero en jurisdicción de la seccional 7ª.
  Con relación al 147, los investigadores establecieron que la chapa patente no correspondía con la numeración de chasis y motor por lo que se suponía que también era robado. “Ahora se están chequeando los guarismos del motor para detectar el origen”, dijeron desde la seccional 24ª.