Viernes 01 de Agosto de 2008
Buenos Aires.— Dos hombres fueron detenidos ayer en la localidad bonaerense de Los Polvorines bajo la sospecha de haber participado en el crimen de Marcelo Mansilla y Sandra Rabago, el matrimonio cuyos cadáveres fueron encontrados el martes a la vera de la autopista Panamericana, a la altura de Campana. En tanto, los investigadores continuaban ayer con la búsqueda de los dos hijos de la pareja, de 8 y 12 años, que desaparecieron el mismo día en que sus padres.
Los sospechosos fueron arrestados en una vivienda de Los Polvorines donde los pesquisas llegaron tras recibir un llamado telefónico. En el lugar anoche se hacían excavaciones en busca de elementos para la causa aunque ya se habrían encontrado cosas que podrían pertenecer a las víctimas.
Acerca de los detenidos, las fuentes añadieron que uno de ellos había recibido en 1991 una pena a prisión perpetua por violación seguida de muerte, pero a los 15 años salió de la cárcel.
El fiscal de Zárate-Campana, Marcelo Pernici, presente en el procedimiento, sostuvo que el doble crimen "tiene todo el aspecto de una venganza mafiosa presuntamente cometido por alguna banda que tenía cuestiones con esta gente". Y destacó que "es raro" que hayan desaparecido los dos hijos.
Pernici sostuvo que los muertos no "tenían una relación demasiado fluida" con sus familiares "por motivos que por el momento no nos interesan".
Asimismo, indicó que "a esta altura de la investigación no se descarta ninguna hipótesis. Obviamente una económica es la primera que se maneja, pero también otras". Y agregó que la posibilidad de un robo "no está descartada para nada. Faltan algunas cosas de la vivienda que no se sabe dónde están, como una computadora, un equipo de música, y no encontramos dinero en la casa".
Robo. En ese orden, los familiares de Mansilla y Rabago denunciaron que la casa del matrimonio en el barrio Frino de José C. Paz fue "desvalijada" la semana pasada, cuando las víctimas aún estaban desaparecidas. "Se llevaron ropa, electrodomésticos, todas las cosas de valor", dijo Miriam Rabago, hermana de la mujer asesinada.
Al respecto, una fuente cercana al fiscal aseguró que ese faltante se registró entre "el jueves a la mañana y el sábado al mediodía", que ninguno de los accesos a la propiedad estaba forzado y que la casa no estaba revuelta, por lo que suponen que quien ingresó al lugar sabía lo que iba a buscar.
El fiscal Pernici recocordó que la familia fue vista por última vez el miércoles 23 de julio por la noche cuando cenaron en la casa del padrino de la hija del matrimonio. "El jueves a la mañana Mansilla no fue a trabajar a la estación de servicios Petrobras de Tortuguitas, por lo que creemos que es el día de la desaparición", señaló. Y dijo que las víctimas "no tenían ningún antecedente penal y que la familia mucho no pudo aportar, por lo que se arrancó de cero y se manejan todas las hipótesis".
La búsqueda. En tanto, ayer hubo nueve llamados al teléfono 911 de emergencias con datos sobre el paradero de Milagros y Agustín Mansilla, de 8 y 12 años respectivamente, que desaparecieron junto a sus padres. "Todos los llamados se investigan. Uno fue de Capital Federal y el resto del norte del conurbano, pero todavía no hay ninguno que haya dado resultado útil", agregó un investigador.
Por su parte, Missing Children se sumó ayer a la búsqueda de los hermanos y la titular de la entidad, Lidia Grichener, dijo que está habilitado el teléfono (011)4797-9006 para acercar datos que permitan dar con ellos. "Ya nos hemos contactado con una de las tías de los menores y estamos poniéndonos en contacto con las autoridades judiciales y policiales que manejan el caso", dijo la mujer.