Sábado 20 de Abril de 2019
La joyería Nefertiti, donde el Jueves Santo hallaron degollado a Miguel Angel Gómez, había sido escenario de dos grandes robos en los últimos años, uno de ellos cuando "La banda de los palieres" a la que el comerciante estaba vinculado permanecía en actividad, por lo cual siempre se creyó que esos golpes tenían vinculaciones con negocios poco claros y fueron hechos por conocedores del rubro.
Uno de los atracos ocurrió el 25 de abril de 2016 cuando un grupo de boqueteros se llevó unos 400 mil pesos entre alhajas y dinero en efectivo. Para llegar al botín, los ladrones ingresaron a una librería lindera tras forzar dos candados de las rejas y la cerradura de la puerta de blíndex del frente. Pero de allí no robaron nada. Rompieron una pared medianera de más de 30 centímetros de espesor para acceder a la joyería y, con una amoladora, abrieron y vaciaron la caja fuerte.
El otro golpe lo habían dado el 27 de noviembre de 2013. Aprovechándose de la tormenta que aquel día azotó la ciudad los maleantes modificaron la orientación de varias cámaras de seguridad y desconectaron la alarma del negocio. Además rompieron tres candados de la puerta de una persiana ciega y se llevaron sólo los paños con alhajas y joyas de oro y plata, dejando tirada la bijutería de baja calidad. Después retiraron la llave de una pesada caja fuerte de un cajón y tras abrir el cofre volvieron la llave a su lugar de donde sacaron unos 8 mil pesos, lo que sumado a las joyas orilló unos 30 mil pesos.