Martes 21 de Octubre de 2008
Un albañil de 39 años fue asesinado de dos puñaladas en su casa de Granadero Baigorria luego de protagonizar una nueva gresca con su sobrino por un viejo problema familiar cuyo origen no fue precisado. El agresor, un muchacho de 20 años, fue detenido poco después por la policía.
El trágico suceso ocurrió cerca de las 21 del domingo en una humilde casa de Santiago 1128, en Granadero Baigorria, una calle de tierra ubicada a unos 50 metros de la autopista Rosario-Santa Fe. Tras separarse de su pareja, Luis Alberto Bustos, de 39 años, vivía solo en ese lugar y, al parecer, había decidido festejar el Día de la Madre junto a algunos de sus familiares.
Entre los invitados estuvo su sobrino, Diego Nicolás Santorelli, un joven de 20 años que vive en una casa lindante con la de su tío. A partir del momento en que se encontraron, los dos hombres reiniciaron sus habituales discusiones. "Cada vez que lo veía, el hombre asesinado maltrataba al muchacho", explicó una fuente policial que no supo precisar los motivos de esas agresiones verbales.
Cuando ya había entrado la tarde, los decibeles de la gresca aumentaron en intensidad presuntamente por los efectos del alcohol consumido durante el almuerzo. Bustos y Santorelli se trenzaron entonces en una pelea en la que intercambiaron puñetes. Al parecer, el que llevó la peor parte fue el sobrino de la víctima. Dos certeras trompadas dieron de lleno en su cara.
Visiblemente alterado, el muchacho regresó a su casa, una vivienda con techo de chapa, pero antes de irse lanzó una advertencia amenazante a su pariente. "Te voy a matar", exclamó en forma airada.
Regreso fatal. Cerca de las 9 de la noche Diego cumplió con su promesa. Volvió a la propiedad de Bustos y le asestó dos certeras puñaladas. Una cuchillada le atravesó el hemitórax izquierdo y otra la espalda provocándole la perforación de un riñon. El albañil cayó al piso y murió desangrado.
Tras el ataque, el agresor se marchó de la vivienda que fue escenario del crimen, pero no se alejó del barrio. Un rato después, cuando los efectivos de la comisaría 24ª habían llegado al lugar, Santorelli volvió a su casa y en ese momento lo atraparon los policías. El muchacho todavía tenía en su poder el cuchillo de 25 centímetros de hoja con el que mató a su tío.
El mediodía de ayer, los familiares de Bustos y Santorelli parecían sorprendidos, pero dijeron que no conocían detalles del suceso. Los parientes estaban en la casa de Santorelli. Un sobrino del hombre asesinado no podía disimular la angustia que lo invadía. "Era mi tío (por Bustos). Mi mamá vino a festejar el día de la Madre y tuvo que vivir esto", comentó.