Policiales

Diputados serán querellantes en una causa sobre un narco asesinado

Los legisladores Toniolli, Rico y Robustelli serán parte en la pesquisa por la manipulación de la notebook de un narco asesinado en diciembre.

Miércoles 09 de Abril de 2014

Tres legisladores provinciales requirieron constituirse como querellantes en el marco de la causa que investiga la apertura de la computadora personal del empresario Luis Medina, asesinado el 29 de diciembre pasado, operación que realizaron dos funcionarios del Ministerio de Gobierno de la provincia. La presentación fue hecha ante el fiscal Carlos Covani, quien aceptó el pedido aunque ya había propuesto el cierre de la discusión penal sobre el tema. En un dictamen conocido un mes atrás concluyó que los técnicos Javier Echaniz y Martín Degrati no cometieron ningún delito al manipular la máquina, que actuaron de manera idónea ante una urgencia y que trabajaron bajo supervisión policial sin alterar la custodia de la prueba. Por eso solicitó desestimar la denuncia por mal desempeño que habían presentado los diputados Gerardo Rico, Eduardo Toniolli y Mariana Robustelli, los mismos que ahora se presentaron como querellantes.

Los tres legisladores presentaron el lunes la petición en la Fiscalía Nº3, a cargo de Covani, representados por los abogados Fernando Rosúa y Rubén Chiavazza. Rosúa señaló que para formular el pedido se basaron en que "los imputados están sospechados de delitos contra la administración pública, es decir que debían ejercer el control de los actos del Poder Ejecutivo y no lo hicieron". También fundamentaron su requerimiento en su carácter de "representantes del pueblo y que forman parte de la ciudadanía". Sin embargo, una fuente judicial señaló que para constituirse como querellantes el Código Penal expresa la necesidad de tener "legimitación activa", es decir deben ser víctimas o damnificados de un delito.

El fiscal Covani interviene en el expediente por el asesinato de Medina y su novia, Justina Pérez Castelli, ocurrido el 29 de diciembre pasado en el acceso Sur y Uriburu. Pero la pesquisa por la computadora portátil del empresario vinculado al mundo narco se tramita en otro juzgado.

La exploración de la notebook realizada por Echaniz, secretario de Tecnologías para la Gestión del Ministerio de Gobierno, y el subsecretario Degrati, generó agitación política al ponerse en duda de que hayan actuado bajo orden judicial. La intervención ocurrió en las primeras horas de la investigación y mientras intervenían varios magistrados ante la ausencia de la jueza María Luisa Pérez Vara.

El incidente motivó incluso una interpelación a los ministros de Gobierno, Rubén Galassi, y de Justicia, Juan Lewis, en la Cámara de Diputados de la provincia. Tras ello los diputados Rico, Toniolli y Robustelli denunciaron por mal desempeño e incumplimiento de los deberes a Echaniz, Degrati y la jueza Pérez Vara.

La presentación se realizó en el juzgado de Alejandra Rodenas, quien quedó a cargo de la causa Medina. Los legisladores acompañaron al escrito la versión taquigráfica de la interpelación en la Legislatura, en la que advirtieron "procedimientos irregulares que pueden configurar delitos". La denuncia generó una discusión de competencia entre el viejo y el nuevo sistema penal, hecho que debe resolver el camarista Daniel Acosta.

En ese sentido, la jueza Rodenas tiene dos posibilidades con relación a la petición de los legisladores justicialistas. Puede convocar a una audiencia pública para que los diputados se constituyan como querellantes. O esperar que Acosta defina quién investiga la denuncia de los legisladores.

No hay delito. Con relación a la pesquisa de la computadora de Medina, Covani planteó que a su criterio no existen delitos que investigar respecto de Echaniz y Degrati. En cuanto a la situación de Pérez Vara, aclaró que no se manifestará sobre su actuación "o falta de ella" en la causa Medina porque eso "es materia de investigación en el juzgado Correccional Nº8". La jueza fue sancionada por la Corte Suprema de Justicia de la provincia. El máximo tribunal le impuso una multa de 2.950 pesos por ausentarse de la escena del crimen y no responder llamados al celular del turno.

Respecto de Echaniz y Degrati el fiscal sostuvo que "no existen elementos serios y verosímiles para iniciar una investigación. Por lo tanto corresponde desestimar la presentación. Covani remarcó que los técnicos actuaron "siguiendo órdenes del tribunal interviniente" cuando ingresaron a la computadora secuestrada en la habitación del hotel Pullman donde se alojaba Medina. Por esto rechazó que los funcionarios hayan incurrido en una violación de secreto o accedido sin permiso a un sistema informático.

El fiscal recordó que la máquina fue remitida primero a la sección Pericias Informáticas de la Unidad Regional II y que, como los peritos no pudieron descifrar la contraseña, "el jefe de la Agrupación Unidades Especiales (AUE) requirió la colaboración de Echaniz y Degrati, idóneos en el tema informático, lo que ha quedado de manifiesto desde el momento en que ellos lograron acceder a la computadora". Eso ocurrió, según describió Covani, en un momento álgido de la pesquisa y en medio de la urgencia por reunir pruebas: dijo que apremiaba encontrar datos sobre los autores del doble homicidio.

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