Dio a los médicos el nombre de quien lo había baleado en el cuello y murió
San Francisco.— Tendido sobre la camilla de un hospital, con el último aliento, un hombre de 32 años alcanzó a susurrar a los médicos que lo atendían el nombre de la persona que le había disparado. El ataque había sido en plena calle, en la ciudad de San Francisco, en la provincia de Córdoba, ayer a la madrugada: un único balazo gatillado a quemarropa que entró por el omóplato izquierdo de la víctima y le salió por el cuello.

Lunes 30 de Noviembre de 2009

San Francisco.— Tendido sobre la camilla de un hospital, con el último aliento, un hombre de 32 años alcanzó a susurrar a los médicos que lo atendían el nombre de la persona que le había disparado. El ataque había sido en plena calle, en la ciudad de San Francisco, en la provincia de Córdoba, ayer a la madrugada: un único balazo gatillado a quemarropa que entró por el omóplato izquierdo de la víctima y le salió por el cuello.
  La identidad revelada por el herido unos minutos antes de morir desató la búsqueda de la policía que ayer intentaba ubicar al presunto asesino en territorio cordobés y santafesino. Hasta anoche el señalado como agresor estaba prófugo.
  Franco Ezequiel Vergara entró inmóvil al Hospital Iturraspe de San Francisco. Lo que alcanzó a decir fue que había sido atacado por el hermano de una joven con la que tenía una relación por una cuestión hasta anoche no aclarada, de índole pasional. En principio la policía cordobesa supuso que el hecho había ocurrido fuera de su territorio: presumían que Vergara había sido baleado en Frontera, localidad santafesina que está separada de San Francisco por una avenida, que demarca el límite interprovincial. Por eso el sospechoso fue rastreado ayer en las dos provincias.

El indicado. Vergara fue asistido por personal de la guardia hospitalaria a las 2 de la madrugada de ayer. Los médicos le preguntaron la circunstancia en la que había sido herido. Con un hilo de voz aportó la identidad del hombre que le efectuó un solo disparo a corta distancia. Murió a los pocos minutos.
  La primera versión indicaba que Vergara había sido atacado en barrio Acapulco, que pertenece a la localidad de Frontera. Pero la compulsa de testigos realizada por la policía permitió ayer a la mañana establecer que la agresión armada se había registrado en José Teobaldo y Güemes, a 50 metros del límite, pero del lado de San Francisco. Los testimonios daban cuenta del ataque de un balazo a un joven en plena calle e indicaron un nombre que coincidía con el que había suministrado la víctima.

El indicado Fuentes policiales confirmaron a La Capital que datos obtenidos posteriormente subrayaban que víctima y atacante se conocían: Vergara tenía un vínculo sentimental con la hermana del agresor. “La disputa tuvo ese origen y había arrancado diez días atrás. Pero no hubo posibilidad de profundizar los móviles del hecho ni los motivos por los que surgieron las diferencias por razones obvias: las partes de la disputa son una persona prófuga y otra fallecida”, dijo el portavoz del caso.
  Ayer a la mañana el auto del agresor fue ubicado en Frontera mientras la policía hacía diligencias allí: el señalado como agresor bajó del auto en la avenida interprovincial y los policías lo vieron alejarse corriendo y trepar a techos de viviendas. En el interior del vehículo, un Dodge 1500 de color verde, quedó un hombre que fue demorado.