"Dijo que la muerte fue accidental y que lo descartó en bolsas"
El fiscal que investigó la desaparición de Néstor Smud reveló que el acusado niega un crimen deliberado. Ayer señalaron cómo dieron con el autor del crimen.

Martes 29 de Julio de 2014

Los investigadores policiales conducidos por el fiscal Guillermo Apanowicz llegaron al hombre acusado de haber matado y descuartizado a Néstor Smud, un comerciante rosarino de 69 años que estuvo desaparecido desde el 7 de julio pasado, a través de un llamado que recibió el sospechoso el 13 de julio en una línea prepaga que no tenía movimientos y que había sido activada recientemente. Quien se contactó con el sospechoso era un taxista que trabajaba con el hombre imputado del homicidio en una empresa de radiotoaxis. Con una intervención telefónica los pesquisas localizaron al chofer y éste les brindó la identidad y el domicilio del sospechoso.

A partir de la denuncia de la desaparición de Smud, los investigadores comenzaron el análisis de un abanico de comunicaciones. Estas surgieron a partir del seguimiento del teléfono fijo y del celular de Smud. La pesquisa estuvo a cargo de Mariel Arévalo, jefa de Seguridad Personal de la policía rosarina.

El cuerpo de Néstor Smud apareció descuartizado en siete bolsas de consorcio en un camino lateral a la autopista a Santa Fe a la altura de Capitán Bermúdez. El hallazgo fue auspiciado por la detención, ocurrida el viernes, de Eduardo R.T., de 54 años, un taxista desocupado detenido en una vivienda de Salta al 2300, acusado de autor del crimen.

Lo que permitió localizar los restos de Smud fue una declaración espontánea del sospechoso el domingo a la mañana. Eduardo R.T. estaba detenido en la subcomisaría 27ª y se infligió una herida en el pecho con un arma cortante, por lo que lo llevaron al Hospital Alberdi para ser atendido. "El mismo contó que cerca de las dos de la mañana sacó un pedazo de hierro de la cama y se lo clavó en el pecho", aseguró la comisario Arévalo a este diario.

"Un accidente". A su vez, en una conferencia de prensa brindada ayer, el fiscal Apanowicz señaló que el hombre les dijo a los policías que lo iban a trasladar a la audiencia imputativa —se suspendió por ese incidente— el lugar dónde estaba el cuerpo seccionado de Smud. "Fuimos con el defensor (Gonzalo Armas) a la comisaría para determinar si había sido un autoflagelo. El nos dijo que se había herido y que no aguantaba más la situación. También comentó que (la muerte del comerciante) había sido un accidente", comentó el responsable de la acusación.

El caso se investigó desde el primer momento como un secuestro extorsivo pero, según Apanowicz, esa no fue motivación del crimen y los investigadores se inclinan por un conflicto interpersonal de características emotivas,

Smud era buscado luego de que la familia recibiera el mismo día de la desaparición, el 7 de julio, un llamado en el que los supuestos captores reclamaban cerca de 20 mil pesos. Hubo un segundo llamado a las 21.30 de ese día efectuado desde un teléfono de la Terminal de Omnibus, pero a partir de ese momento las comunicaciones cesaron. En rigor, Apanowicz presume que en ese momento el comerciante ya había asesinado y el contacto fue "para aprovechar la situación".

Entonces, los pesquisas relevaron en las empresas de transporte de pasajeros si habían vendido pasajes a nombre de Smud y constataron que no había ocurrido.

"Fue un trabajo de 20 días en el que participaron Seguridad Personal, la Tropa de Operaciones Especiales y de la comisaría 3ª", comentó Arévalo. Los investigadores detectaron que el 7 de julio a las 17.30 Smud se comunicó con el teléfono del sospechoso. El contacto duró 38 segundos. "No conocemos el contenido de la conversación, pero sabemos que ya habían pactado un encuentro previo", explicó la oficial de Seguridad Personal.

Su esposa intentó comunicarse en vano. Alrededor de las 19.30 respondieron al teléfono celular de Smud, pero atendió un desconocido que le dijo que su esposo "había tomado el remís equivocado" y que ella debía entregar 20 mil pesos para volver a verlo. Más tarde la mujer recibió otro llamado del mismo tenor, esta vez en el teléfono fijo.

Los pesquisas elaboraron un "mapa" a partir de su vida familiar y de sus amistades, algunas de ellas eran recientes, y se enteraron de que había un "entorno íntimo" del hombre fallecido que sus parientes desconocían. "Quien se comunicó con la familia sabía que ignoraba el encuentro que tuvo el comerciante asesinado con el agresor", comentó una fuente de la investigación.

Ayer Apanowicz refirió que el sospechoso organizaba caminatas como un personal trainer y esto le permitió conocer poco tiempo atrás al comerciante. Smud acudió el 7 de julio al departamento en la planta baja de un edificio de Salta al 2300. Los pesquisas presumen que ese mismo día el comerciante fue asesinado. Y manejan la teoría de que mantuvo el cadáver durante tres días en su vivienda porque no podía sacar el cuerpo. Entonces lo desmembró, lo colocó en bolsas de residuos y lo llevó en su auto, un VW Polo, al sitio donde fue hallado.

"Un accidente". En el marco de la investigación, los pesquisas focalizaron su atención en la última llamada saliente del número de la víctima, que ocurrió a las 17.30 del día que desapareció. "Descubrimos que era una línea prepaga y que casi no tenía movimientos", indicó Arévalo. Luego de realizar un rastreo por las antenas, los investigadores detectaron que el área geográfica de esa línea estaba activada en la zona centro. Y en el registro de llamadas posterior a la realizada por Smud sólo aparecía una comunicación. Entonces localizaron con el titular de ese número. "El hombre explicó que era taxista y que el domingo 13 de julio había trabajado como relevo del detenido". Este hombre les permitó a los investigadores identificar al hombre detenido y su domicilio.

El viernes allanaron la casa del sospechoso y lo detuvieron. En el operativo secuestraron una barra de hierro de una pesa que estaba en una mochila. También dos revólveres, uno calibre 32 y otro 38, y seis vainas percutadas de este calibre. Los investigadores presumen que al comerciante lo pueden haber matado con el trozo de metal porque tenía dos heridas en la zona frontal. El acusado afirmó que fue "un accidente y que se habría "golpeado solo".

Ayer los pesquisas realizaron un nuevo operativo en la casa del sospechoso para determinar si quedaron restos del cadáver de Smud. Revisaron las armas que tiene en un patio para determinar si fueron utilizadas para el crimen.

Problemas económicos e incursiones laborales

El hombre detenido bajo la acusación de haber matado al comerciante Néstor Smud se ganaba la vida trabajando como taxista, pero algunos meses atrás fue despedido, según contó un allegado al caso, porque el dueño de la chapa del vehículo había tenido que devolverla, pero no precisó los motivos. “Hoy (por ayer) tenía que cobrar la indemnización por la cesantía”, comentó el portavoz.

El sospechoso, identificado como Eduardo R.T., también fue propietario de un gimnasio situado en Salta al 2100. Ultimamente era organizador de un grupo de “caminantes”, aunque no era profesor de educación física. Varios folletos ofreciendo sus servicios fueron distribuidos por el parque Independencia.

“Pertenece a una familia de clase media y tenía problemas económicos”, explicó la fuente. Tuvo dos negocios en un local ubicado en el mismo edificio donde vivía, en Salta 2300: una bicicletería y posteriormente una lavandería.