Domingo 03 de Agosto de 2008
El trágico final de la familia Mansilla empezó a revelarse el martes pasado y tuvo un triste desenlace ayer. Sin embargo, transcurrieron 10 días desde que se le perdió el rastro a las cuatro personas asesinadas.
♦ Miércoles 23: Marcelo Mansilla, de 41 años; su esposa, Sandra Rabago, de 37; y sus hijos, Agustín, de 12, y Milagros, de 7, cenaron en casa de un familiar.
♦ Jueves 24: A las 6 de la mañana, vecinos de los Mansilla escucharon que el auto de la familia salió a toda velocidad de la vivienda de José C. Paz donde residían. Nadie supo si a bordo iban padres e hijos. Desde entonces, Marcelo no fue a trabajar a la estación de servicios donde estaba empleado y los chicos se ausentaron de la escuela. Se detecta una falla en la pulsera magnética utilizada por uno de los acusados (ver pág. 41).
♦ Viernes 25: Los hermanos de Sandra Rabago denuncian la desaparición de la famila y la policía comenzó la búsqueda.
♦ Martes 29: Los cadáveres de Marcelo y Sandra son hallados junto a la Panamericana, en Campana. Presentaban golpes en sus cabezas provocados con un hacha o una maza y estaban atados con cinta de embalar.
♦ Miércoles 30: El Volkswagen Polo de los Mansilla aparece desmantelado e incendiado en Los Polvorines, muy cerca de donde viven los acusados.
♦ Jueves 31: La policía allana una casa de Los Polvorines y apresa a Angel Antonio Fernández, de 41 años, y a Jesús Osvaldo Cáceres, de 47, quienes quedan imputados por los crímenes.
♦ Viernes 1: Cristian Fernández, de 22 años e hijo de uno de los apresados, se entrega a la policía y confiesa que los chicos también están muertos. Indica el lugar donde arrojaron los cuerpos y se inician los rastrillajes.
♦ Sábado 2: A las 2 de la mañana de ayer los cadáveres de Agustín y Milagros son hallados en un zanjón que cruza la autopista Panamericana, muy cerca de donde habían hallado a sus padres.