Policiales

Dictaron la prisión preventiva sin plazos al tercer acusado de una fatal entradera

Jonatan V. tiene 19 años y aún no está claro si fue él quien disparó el arma que mató a Leonardo Perrone el 26 de agosto en la vivienda de Riobamba al 4300.

Viernes 24 de Octubre de 2014

El joven de 19 años detenido el miércoles sospechado, junto a otros dos cómplices, de participar de la violenta entradera donde fue asesinado Leonardo Perrone el 26 de agosto en su casa de Riobamaba al 4300, fue imputado ayer del delito de homicidio doblemente calificado criminis causa con participación de dos o más personas, agravado por el uso de arma de fuego, y robo doblemente calificado por lesiones gravísimas. Se le dictó la prisión preventiva sin plazos y, como aún no está claro si fue él quien disparó el arma que provocó el crimen, se le restó la acusación de uso y portación de arma. El acusado dijo que no tiene "nada que ver", que fue apuntado porque vive "a cinco cuadras" de la víctima, y porque "pasaba todos los días" por allí.

Jonatan Alejandro V. alias "Cacha", atravesó ayer a la audiencia imputativa donde se lo acusó formalmente de haber participado de la entradera fatal en la que murió Perrone, de 38 años, en su casa de Riobamba 4335, donde residía junto a su familia.

El joven, detenido el miércoles a la mañana en una vivienda de Felipe Moré al 2000, comparte la imputación con Jonathan Daniel A., de 20 años, que se entregó a la Justicia luego de saber que era intensamente buscado, y con Walter "Chanchín" Ascencio, el otro agresor que participó del hecho y que murió en un enfrentamiento con la policía en la casa de un tío en barrio Cabín 9 y a quien le secuestraron un arma que habría sido utilizada en el asesinato.

Cómo fue.A medida que se sustancia la causa y se conocen pruebas acumuladas en el expediente a cargo del fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos, Florentino Malaponte, se echa luz sobre la mecánica de fatal atraco.

En ese camino, y al hacer la imputación, el fiscal le atribuyó a Cacha haber abordado a Perrone y al cuñado junto a Chanchín y a su tocayo Jonathan. Con fines de robo y bajo amenazas, le apuntaron con un arma de fuego y los obligaron a ingresar a la vivienda, donde le exigieron la entrega dinero, teléfonos y billeteras la mañana del 26 de agosto.

Malaponte ubicó a Cacha afuera del domicilio, junto a Chanchín. Es que el otro Jonathan recibió y sobrevivió a heridas de cinco balazos en distintas partes del cuerpo provocadas por su propio compañero cuando desde la vereda intentaba liberarlo al cerrarse la puerta de la vivienda.

Ello se toma como indicio del rol que protagonizó cada uno al momento de la ejecución de los seis disparos, uno de los cuales terminó con la vida de Perrone, y otros hirieron a su padrastro, de 62 años, a quien le dieron el alta hace pocos días, y a un cuñado de 18 años.

El titular del Ministerio Público argumentó su postura con evidencias colectadas en la pesquisa: el relato de testigos directos y de identidad reservada que aportaron características físicas del imputado, que lo ponen en el lugar del hecho antes y después de su producción, rastros, huellas, muestras de sangre y seis vainas calibre 9 milímetros.

Además hizo mención a un registro de audio de la llamada de pedido de auxilio que hizo la víctima al 911, "que lamentablemente tomó estado público" —dijo Malaponte—, donde se escuchan gritos, los pedido de entrega de dinero y los disparos del violento atraco.

Pañuelo delator.Pero además, el titular del Ministerio Público se refirió a un aspecto que hasta el momento no se conocía en el marco de la pesquisa. Aportó que en la casa de Perrone se secuestró un pañuelo de color negro y blanco, con el que fue visto Cacha antes del homicidio, y huir sin él luego del homicidio.

En base a esos elementos, Malaponte solicitó que se le dicte la prisión preventiva sin plazos, por peligrosidad procesal y de fuga, imputándole el delito de homicidio doblemente calificado criminis causa por la participación de dos o más personas, agravado por el uso de arma de fuego, robo doblemente calificado por lesiones gravísimas, portación y uso de arma.

Y recordó que quedan pendientes una serie de medidas, como la rueda de reconocimiento de los dos acusados y testimoniales de algunos testigos y familiares de Perrone, que serán fundamentales para sostener la acusación.

"Nada que ver". En tanto, al hacer uso de la palabra Jonatan se presentó como empleado informal de una zapatería ubicada "a la vuelta" de su casa. Dijo ser inocente y que no tenía "nada que ver" con el hecho que se le incrimina.

"Yo no fui, nada que ver. Que esa víctima (en referencia a un testigo) diga si yo estaba adentro", se defendió el muchacho ante la atenta mirada del juez Carlos Leiva, su concubina (embarazada), otra familiar y su abogado, Fausto Yrure. Y luego agregó que fue apuntado porque vive "a cinco cuadras" de la víctima, y porque "pasaba todos los días" por el lugar, que la hija de la víctima lo conoce porque el novio vive "a la vuelta".

Al hacer el descargo para solicitar la morigeración de la prisión preventiva, Yrure abonó por la inocencia de su pupilo, y aclaró que no evadió la acción de la Justicia por que fue detenido en su casa a dos meses desde que ocurrió el hecho, y no se dio a la fuga.

En tanto, Leiva validó la imputación de Malaponte, a excepción de la figura de "portación de arma", ya que a su criterio no queda claro quién portaba el arma. "Este es un delito de propia mano por lo que no puede admitirse una coautoria", aclaró el magistrado en esta instancia del proceso.

Y aunque compartió con la defensa que no hay peligro de fuga, entendió que por la gravedad de la imputación y la elevada pena en expectativa, existe riesgo de entorpecimiento probatorio. El juez dictó la prisión preventiva sin plazos tras desechar la posibilidad de arresto domiciliario, y ordenó que se traslade al detenido a la comisaria 13ª o 14ª (está alojado en una dependencia de Granadero Baigorria) para que puede tener contacto con la familiar.

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