Policiales

Detuvieron a un pibe de 16 años como el autor del crimen de Soledad Sotelo

Es Milton S., quien quedó preso en el Irar a la espera de ser interrogado. El homicidio ocurrió el jueves Santo en barrio San Francisquito.

Sábado 27 de Abril de 2019

Milton S. tiene 16 años y fue detenido la noche del jueves en la villa La Lagunita, en la zona suroeste de la ciudad. A pesar de su corta edad, el adolescente tiene numerosos antecedentes por robos y encubrimiento en jurisdicción de las comisarías 2ª y 32ª. Sin embargo ahora está preso por algo muchísimo más grave. Lo sindican como el asesino de María Soledad Sotelo, la mujer de 32 años muerta al recibir un balazo en el cráneo el pasado jueves Santo cuando lo increpó porque el joven realizaba maniobras imprudentes con una moto frente a la vivienda de sus padres y poniendo en riesgo la vida de sus hijos de 6 y 7 años.

Ayer, el jefe de la policía rosarina, Marcelo Gómez, dijo que la detención de Milton S. "se dio por un trabajo coordinado entre varios organismos y gracias a la información que se recolectó durante la semana", fundamentalmente a partir de familiares y vecinos de Soledad que lo vieron pasar con la moto delante de su casa y ejecutar el disparo mortal. Asimismo, el jefe policial manifestó que el chico proviene de un "entorno complejo, con familiares que tuvieron problemas legales y han cumplido penas dictadas por la Justicia".

El joven fue apresado en Rivero y pasaje 1878 y trasladado al Instituto de Recuperación del Adolescente de Rosario (Irar) donde esperará ser interrogado por la jueza de Menores en turno en las próximas horas, aunque hasta el momento la pesquisa estuvo en manos de la fiscal de Homicidios Dolosos Marisol Fabbro.

"Se trabajó en forma coordinada con la central de vigilancia (Ojo), el 911, la Policía de Investigaciones (PDI) y el Ministerio Público de la Acusación", sostuvo el director policial. "Así obtuvimos información de que el autor del homicidio estaba en esa zona de la ciudad y se dispusieron recursos humanos extras para detenerlo", agregó.

De esta manera, concluyó Gómez, "hemos cumplido con nuestro trabajo de esclarecer el crimen y llevarle algo de tranquilidad a la familia de la víctima, que desde el mismo momento del hecho reclamó que se haga justicia".

El crimen

A las 19.30 del jueves Santo, María Soledad estaba en la casa de sus padres, en pasaje Copérnico al 3800. Junto a ella estaban su marido, Manuel, y sus pequeños hijos de 6 y 7 años. Habían ido a ayudar a la familia a pintar la casa, pero mientras realizaban esas tareas en la puerta y los chicos jugaban, Milton S. pasó por el lugar haciendo willis a bordo de una moto Honda Titán de 150 centímetros cúbicos poniendo en riego la vida de los dos niños.

"Tené cuidado que casi atropellás a mi nena", le dijo Soledad a Milton, quien manejaba la moto mientras un amigo de él identificado como Valentín Z. y detenido por encubrimiento, festejaba las maniobras. El chico, desde arriba del rodado, le respondió sin tapujos: "Callate gorda fea". Y por eso el esposo de María Soledad increpó a Milton y le pidió que respetara a su mujer.

Pero el muchacho, lejos de amedrentarse, respondió sin medias tintas y le dijo que le iba a pegar un tiro. Manuel le pidió que se fuera y Valentín Z., el amigo de Milton y "jefe de una bandita que anda por el pasaje Copérnico", según refirieron los vecinos de Soledad, se acercó para discutir con Manuel y le dijo que no insulte a Milton, que debía decirle las cosas "bien".

Desde la calle

En esas circunstancias Milton se acercó a la charla, bajó de la moto y se plantó en medio de la calle. Allí desenfundó una pistola calibre 9 milímetros y disparó sin piedad contra Soledad. La mujer murió un rato después en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, donde la llevaron en la caja de una chata policial con un tiro en el cráneo, descerebrada.

Desde ese momento la familia de la mujer quedó perdida y sin hallar consuelo. Manuel le dijo a La Capital: "Ya no la tengo para abrazarla, para darle un beso, para despertarla a la mañana. ¿Qué les respondo a mis dos hijos cuando me dicen que la extrañan: es y será el amor de mi vida y éste me la sacó".

La familia Sotelo ya no será la misma. Sólo le queda el leve consuelo de que los autores del crimen hoy están tras las rejas. Milton S. como supuesto autor del disparo y Valentín Z. como su encubridor. Quizás ahora, el pedido que hizo Manuel empiece a convertirse en realidad: "Quiero que se haga justicia, que no pase lo de siempre y los pibes salgan en libertad".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});