Policiales

Detuvieron a un agente que fuera de sí baleó la casa de un familiar

Un policía que está sin trabajar por contar con carpeta médica fue acusado por un familiar de haberle baleado su casa del barrio Empalme Graneros.

Jueves 20 de Junio de 2019

Un policía que está sin trabajar por contar con carpeta médica fue acusado por un familiar de haberle baleado su casa del barrio Empalme Graneros. El hecho se produjo el martes a la 1.30 y el policía fue detenido la misma madrugada, pasadas las 4.30, en la zona de bulevar Seguí y Rouillón.

La madrugada del martes, una hora después de la balacera, se recibió un llamado al 911 para que acudiera a la casa de República Dominicana al 100, donde vive Alejandro M., de 30 años, quien denunció que durante la noche había mantenido una discusión con su primo, Gastón F., de 41 años y agente policial que está desobligado del servicio activo por cuestiones de salud.

Según contó Alejandro, su primo se presentó en la puerta de la casa y sin más efectuó varios disparos sobre la vivienda. Los efectivos recogieron "muchas vainas servidas en la vereda", según indicó el parte policial. Además constataron dos impactos de bala en la pared de la vivienda. Lo que no trascendió fue el motivo de la discusión que desencadenó la balacera. Según fuentes policiales, a partir de denuncias anteriores se constató que el agente policial sufre "crisis nerviosas por consumo de estupefacientes".

Atrapado

A las 4.30 un móvil de la Policía Comunitaria que patrullaba la zona del Fonavi de Rouillón y Seguí se cruzó con un auto similar al usado en la balacera y constataron datos en mano que era el vehículo usado por Gastón F.; un Peugeot 207 negro. El automóvil estaba estacionado y con tres ocupantes adentro. Aparentemente, y según fuentes policiales, "el conductor respondió con evasivas y manifestó ser empleado policial".

Quien estaba al volante era precisamente Gastón F. pero además en el vehículo se encontraban dos menores de edad: Leonardo Isaías L., de 16 años; y Abraham F., también de 16. Las explicaciones brindadas por el agente sobre qué hacía a esa hora y en ese lugar no convencieron a los agentes de la Policía Comunitaria, por lo que los efectivos pidieron datos sobre denuncias recientes y apoyo a otros patrulleros.

Al llegar los refuerzos se requisó el auto y se secuestraron del interior dos pistolas: una calibre 9 milímetros FM Hi Power M 95 Classic y una Bersa 40. Además se encontraron balas sin uso dispersas en los asientos. Los menores fueron derivados al Juzgado correspondiente y el agente fuera de servicio trasladado a la seccional 18ª, donde por disposición del Ministerio de Seguridad se le inició un sumario que puede derivar en una futura destitución de la fuerza.

En el transcurso de la investigación posterior al hecho, salieron a la luz dos denuncias anteriores de familiares del agente que especificaban que solía tener episodios de "crisis nerviosas por consumo de estupefacientes", según trascendió de una fuente policial.

Se dio aviso al fiscal de Flagrancia Mariano Ríos, quien ordenó peritar las balas encontradas en el auto y las armas. Fuentes del Ministerio Público de la Acusación sostuvieron que este viernes podría realizarse la audiencia imputativa por "abuso de armas".

En tanto, desde el Ministerio de Seguridad provincial consignaron que "todo indica que el agente será pasado a disponibilidad, con el objetivo de ser exonerado de su cargo".

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