Viernes 18 de Septiembre de 2009
San Jorge.— Cuatro agentes de policía que hasta ayer prestaban funciones en la comisaría 2ª de esta ciudad fueron detenidos y acusados de amenazar y golpear a un menor de 16 años para convencerlo de que desista de un reclamo laboral que podría perjudicar al padre de uno de los uniformados. Los detenidos son una oficial sumariante, un oficial y dos suboficiales de mucha antigüedad en la fuerza que colaboraron con la mujer policía para amedrentar al menor y encarcelarlo en forma irregular. Todos los uniformados quedaron acusados de coacción y apremios ilegales a disposición del juez Penal Eladio García.
El caso, que aún investiga la Dirección de Asuntos Internos de la policía provincial, comenzó cuando se planteó una situación de conflicto en la relación laboral que mantenía el menor con el padre de la mujer policía, propietario de una pizzería en San Jorge.
Es que el chico, que oficiaba de delibery del comercio, cometió una infracción de tránsito con una moto de su empleador y éste pretendió descontarle la multa labrada del magro sueldo que cobraba. Ante tal situación, el menor buscó asistencia legal y el profesional que lo atendió le recomendó que se considere despedido, envíe un telegrama y continúe con el reclamo de sus derechos a través de la Justicia laboral.
Las amenazas. En ese punto, el propietario del comercio y su hija —la oficial sumariante de la seccional 2ª— fueron en reiteradas oportunidades a la vivienda del menor para convencerlo de que abandone el camino elegido para hacer el reclamo y opte por un acuerdo extrajudicial. Entre otras amenazas, le dijeron que le "mandarían a la policía" si no aceptaba sus condiciones. El adolescente se opuso a eso y, ante eso, la mujer policía decidió fabricarle una causa por el robo de un teléfono celular. Tras ello le pidió ayuda a sus pares de la seccional para aleccionarlo y hacerlo entrar en razón.
Los golpes.Así las cosas, el jueves último los uniformados ingresaron al domicilio del menor sin orden de allanamiento y con la excusa de buscar el supuesto celular robado. Una vez en la vivivenda lo amenazaron, lo empujaron al piso y lo golpearon entre todos ocasionándole múltiples lesiones leves que posteriormente fueron constatadas por el médico policial.
El procedimiento fue advertido por algunos vecinos que vieron el ingreso de los policías a la vivienda y escucharon discusiones y los gritos del menor. No contentos con ello, los agentes se llevaron al joven a la comisaría y lo alojaron en uno de los calabozos. Esa situación nunca fue comunicada a la Justicia de Menores.
Según trascendió, cuando el hecho tomó estado público la totalidad de los empleados policiales de la seccional quedó bajo investigación de la Dirección de Asuntos Internos y del juzgado Penal de San Jorge. En ese marco, hasta el momento se estableció que el comisario René Guazaroni, titular de la comisaría, desconocía la situación y que se enteró en el mismo momento en que el asesor legal del menor llegó a la dependencia para interiorizarse sobre el tema.
Tras la denuncia, asentada en el juzgado por el padre del menor y el mismo abogado que lo asistía en materia laboral, el juez Eladio García ordenó la detención de los cuatro policías que amenazaron y golpearon al chico, para determinar el grado de responsabilidad de cada uno de ellos y evitar que entorpezcan la investigación en curso.