Jueves 27 de Agosto de 2009
Un ex policía fue detenido en la localidad de Temperley acusado de haber participado en el crimen del subcomisario Jorge Omar Gutiérrez, hermano del actual intendente de Quilmes, ocurrido hace 15 años cuando viajaba en un tren.
Fuentes policiales confirmaron a Télam que se trata de Francisco Severo Mostajo, alias “Tito” o “El Colo”, quien tenía una orden de captura desde ayer firmada por la jueza de Garantías de La Plata Marcela Inés Garmendia.
Mostajo fue detenido por detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes cuando llegaba a un domicilio ubicado en la localidad bonaerense de Temperley, partido de Almirante Brown.
Una comisión de esa DDI obtuvo el dato de que Mostajo estaba refugiado en Tucumán, su provincia natal, y viajó hacia allí para intentar localizarlo.
Allí descubrieron que Mostajo, quien tuvo un breve pasado como policía bonaerense y al momento del hecho era miembro de la Policía Ferroviaria, en realidad había regresado a la provincia de Buenos Aires y alternaba como domicilio el de Temperley, donde se montó una vigilancia encubierta que terminó con su detención.
Un jefe policial aseguró a Télam que Mostajo sería “uno de los dos hombres que ejecutaron a Gutiérrez en el tren” y destacó que, si bien estuvo siempre en la mira de los investigadores, nunca había sido llamado a indagatoria por la Justicia.
Gutiérrez era hermano del actual intendente de Quilmes, Francisco “Barba” Gutiérrez, y siempre se creyó que el móvil del asesinato estuvo vinculado a que el policía investigaba la denominada “aduana paralela”.
Ya en 2002, el entonces diputado por el Polo Social, Francisco Gutiérrez, denunció al ex policía Mostajo de haber participado en el asesinato del su hermano, tras el secuestro de la sobrina del juez que actuó en esa causa.
“El juez que intervino en el crimen de mi hermano es Guillermo Atencio, que hace pocos días sufrió el secuestro de una sobrina, quien dijo que entre las personas que la secuestró había un policía llamado `Colo`”, afirmó entonces el actual intendente.
El subcomisario Gutiérrez apareció muerto con un balazo en la cabeza el 29 de agosto de 1994 en el vagón de un tren cerca de la estación de Tolosa, cuando se dirigía hasta su domicilio en el partido bonaerense de Quilmes.
Según explicó varias veces el actual intendente Gutiérrez, cuando su hermano fue asesinado había obtenido pruebas de que en los depósitos de la Aduana circulaban armas, drogas y oro, por lo que después surgieron causas judiciales para la investigación de la “mafia del oro” y del “tráfico de armas y estupefacientes”. Por el caso fue llevado a juicio oral un suboficial de la Policía Federal, el sargento Alejandro Santillán, quien resultó absuelto.
Las sospechas en torno al “Caso Gutiérrez” se reavivaron el 24 de febrero de 2003 cuando el comisario Jorge Piazza, quien investigó el crimen de Gutiérrez, apareció asesinado en la localidad de San Francisco Solano, partido de Quilmes.
En marzo de 2003 Gutiérrez pidió a la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Estado Americanos (OEA) que se analizara diplomáticamente la causa de su hermano, a lo cual el organismo admitió el reclamo.
En tanto, en octubre de ese año, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dispuso en Washington que el Estado Argentino reabra la causa por el asesinato de Gutiérrez, al considerarlo “un caso paradigmático de privación de justicia”.
La CIDH solicitó además que el tema quede “bajo la órbita de los Ministerios de Justicia y Seguridad de la Nación y la provincia de Buenos Aires” y que “se conforme un cuerpo de fiscales que realice la investigación”.
A pesar de esas presentaciones, en estos últimos 10 años no se registró ninguna novedad en la causa hasta que, ahora, se produjo la orden de detención contra el ex policía Mostajo.
Ayer, hubo una marcha en la que familiares y amigos del subcomisario Gutiérrez solicitaban a poco de cumplirse 15 años del hecho, su esclarecimiento.