Domingo 06 de Julio de 2008
Casquito, un muchacho de 20 años que está sindicado como el presunto asesino de un joven en el barrio La Granada, baleado supuestamente por un par de zapatillas, fue detenido por la policía ayer de forma casual, mientras andaba en bicicleta por la zona sur de la ciudad. Su rostro ya era conocido para los uniformados porque varias veces había estado preso. El crimen por el que está bajo la lupa judicial otra vez es investigado por la subcomisaría 19ª, pero por razones de seguridad el imputado tuvo que ser alojado en otra comisaría del sur rosarino.
El rigor del pasado. "Este pibe tuvo broncas con muchos en el barrio y no queremos correr el riesgo de que se encuentre con algún enemigo en el calabozo de la sub 19ª", sostuvo una fuente allegada a la investigación. Casquito se llama Darío David F., y se lo vincula a la banda de Los Monos, conocida por sus disputas sangrientas con Los Garompas de barrio Las Flores. Es un muchacho que vive en el barrio humilde conocido como La Granada. Ese apodo surgió de boca de la propia víctima, Andrés García.
García también tenía 20 años. El lunes 2 de junio, el muchacho salió de su casa, en el pasaje 518 (Moreno) al 6300 en compañía de un amigo hacia un quiosco. Eran las 3 de la tarde cuando se cruzó con el homicida. Según los familiares de la víctima, Casquito quiso robarle las zapatillas a Andrés, quien intentó huir y recibió como réplica un disparo que le atravesó el cuerpo.
El joven herido alcanzó a llegar a su casa y antes de desvanecerse pudo decirle a su madre: "Me pegaron un tiro. Fue Casquito". El homicidio comenzó a ser investigado por los agentes de la sub 19ª, por razones de jurisdicción. A partir de ese dato, la policía empezó a buscar al sospechoso, con conocimiento del juez de Instrucción Javier Beltramone. "Se hicieron varios allanamientos, pero resultados negativos", comentaron desde la pesquisa.
Casquito, que aún conserva una bala calibre 22 incrustada entre cejas producto de una agresión ocurrida un mes antes del crimen de Andrés, no pudo desmarcarse del acoso judicial hasta ayer, cuando agentes de l Comando Radioeléctrico que recorrían la zona de Melián y el pasaje 507 (Moreno al 6400), cerca del lugar del crimen, lo cruzaron y lo reconocieron. De allí marchó preso. .