Martes 23 de Septiembre de 2008
Un chico de 16 años fue detenido ayer acusado de participar del asesinato de Paulo Acosta, un joven de 20 años que murió atravesado por dos balazos disparados desde un auto en una esquina de barrio Tablada hace ocho días. La policía reportó que el adolescente detenido iba dentro del Fiat Palio rojo desde el cual partieron los balazos.
El arresto se produjo ayer al mediodía en una casa de Hipócrates al 4600. Esta calle es la continuación de Chacabuco y en una vivienda de esa cuadra, según consignaron fuentes del área de Orden Público, fue arrestado el adolescente, que se llama Adrián y es conocido por el apodo de Pichicuita.
Este chico quedó vinculado en la investigación de la muerte de Pichi Acosta, el chico de 20 años asesinado el lunes 15 de septiembre a las 16.30 en Medici y Lola Mora, a dos cuadras del lugar donde ayer efectivos de la Zona de Inspección Nº 3 detuvieran a Pichicuita con una orden de allanamiento firmada por el juez de Instrucción Nº 7, Juan Andrés Donnola. Quedó a disposición del juez de Menores Nº 4, Juan José Carmona.
Pastillas. Fuentes de la investigación policial dijeron que en la casa del adolescente, que estaba durmiendo en la habitación de sus padres, encontraron unas 350 pastillas de Alopidol, un psicofármaco que se comercializa legalmente sólo con extensión de receta archivada. En la casa no había armas.
Este chico tiene siete anotaciones en tribunales de menores por conductas delictivas, entre ellas cuatro delitos contra la propiedad, como hurtos y robos. Ayer fue trasladado al Irar.
Lo que permitió llegar hasta él fue el testimonio de una persona allegada a Pichi Acosta, que lo mencionó como uno de los ocupantes del Fiat Palio rojo desde donde le efectuaron los balazos mortales.
Llamó la atención de los policías que en una mesa de la casa estuvieran desplegadas dos páginas de la edición del domingo de este diario, un informe que consignaba los 13 asesinatos registrados desde 2004 a la fecha en barrio Tablada, en pujas de bandas que se agreden o toman venganza por dos motivos principales: el control del territorio para delitos contra la propiedad o el tráfico de drogas.
El frente de la vivienda donde fue detenido el adolescente exhibía "una importante cantidad de disparos de reciente data". La semana pasada vecinos de esa zona habían dicho a este diario que es imposible la vida en paz en el barrio por las continuas refriegas a balazos entre las bandas. "No queremos que nos identifiquen porque tenemos miedo de que nos baleen las casas", decían.
El mismo día del crimen de Paulo Acosta, veinte minutos antes y a seis cuadras, un joven de 19 años, Milton Emanuel Damario, recibió tres balazos, y un chico de 13 que estaba con él resultó herido. Damario había salvado la vida milagrosamente el 8 de enero pasado en un hecho similar. Esa vez lo hirieron con siete disparos.
Anteayer Milton Damario, interrogado por la policía en el Hospital Clemente Alvarez, aludió a un tal "Carlitos" como quien lo baleó. Efectivos de Inspección 3ª dijeron haber identificado a esa persona y allanaron una casa en Presidente Quintana y Esmeralda, su aparente domicilio, sin localizarlo.
Carlitos es, según la policía, novio de la hija del Chanchi César, un hombre del barrio que cumple condena en la cárcel de Ezeiza por comercialización de drogas. Ella era anteriormente, según las mismas fuentes, novia de Martín Ariel Barreto, que murió de un tiro al corazón hace tres meses, el 24 de junio pasado, en inmediaciones de bulevar Seguí y Colón. l