Lunes 18 de Marzo de 2013
Un adolescente de 17 años fue arrestado ayer por el crimen de Olga Aída Acedo, la maestra jubilada asesinada el viernes pasado durante un asalto en su casa de la ciudad bonaerense de Junín. Según fuentes policiales y judiciales, el sospechoso se negó a declarar y quedó detenido imputado del delito de homicidio en ocasión de robo.
El crimen de la maestra de 72 años ocurrió seis días después del de Karen Campos, una quiosquera de 17 asesinada de un balazo durante un asalto, hecho que derivó en violentos incidentes entre vecinos y policías que incluyeron el intento de incendio de la sede municipal de Junín y otros destrozos.
Ayer, alrededor de las 8, un adolescente de 17 años con antecedentes delictivos fue detenido por orden del juez de Garantías Marcos Cornaglia, a pedido del fiscal de Responsabilidad Penal Juvenil de Junín, José Alvite Galante. Según fuentes policiales, el sospechoso fue apresado en la casa de un familiar a partir de datos aportados por testigos ya que, al parecer, el propio adolescente se habría autoincriminado al realizar algunos comentarios a sus allegados.
Según voceros allegados a la causa, no se halló en poder del sospechoso ningún elemento perteneciente a la víctima ya que, en principio, el robo no se llegó a concretar.
En tanto, luego de la indagatoria, la defensa del adolescente solicitó la excarcelación extraordinaria del acusado mientras que el fiscal pidió al juez Cornaglia que fije una audiencia para resolver si le corresponde la prisión preventiva.
Degollada. El crimen de Acedo ocurrió el viernes pasado en una vivienda de avenida República 170, donde la víctima estaba cuidando de su sobrina nieta de dos años.
Alrededor de las 9.30 de ese día, la sobrina de Acedo le dejó a su hijita y cuando regresó a buscarla a las 12.30 encontró a la maestra jubilada muerta y degollada. A su lado estaba la nena, ilesa.
En la escena del crimen fue secuestrada el arma homicida, una cuchilla que fue sometida a pericias en busca de huellas del asesino.
Los pesquisas dijeron que dos días antes del crimen la mujer asesinada había cobrado su jubilación y ese dinero, unos 2.000 pesos, quedaron guardados dentro de un cajón.
Cómplice. La principal hipótesis apunta a que un delincuente entró a la casa tras romper una claraboya del baño y desde allí se descolgó con una soga y le abrió la puerta a un cómplice.
Al conocerse el homicidio de Acedo, vecinos de Junín se movilizaron en reclamo de Justicia. Sin embargo, y en el contexto de un fuerte operativo policial, no se produjeron incidentes como en las marchas tras el crimen de Campos.