Detienen a otro ex convicto por el asesinato del agente Leonardo Caro
Un hombre de 28 años buscado durante cinco días por el asesinato del policía Leonardo Caro fue ubicado ayer y detenido en una calle de la zona oeste. Se llama Sergio Damián V., cumplió una condena a siete años en una cárcel de la provincia y lo sindican como aparente ejecutor material del homicidio del agente de 23 años. Hoy será llevado a Tribunales para ser indagado.

Lunes 04 de Mayo de 2009

Un hombre de 28 años buscado durante cinco días por el asesinato del policía Leonardo Caro fue ubicado ayer y detenido en una calle de la zona oeste. Se llama Sergio Damián V., cumplió una condena a siete años en una cárcel de la provincia y lo sindican como aparente ejecutor material del homicidio del agente de 23 años. Hoy será llevado a Tribunales para ser indagado.

El individuo apresado ayer, según fuentes de la causa, sería primo del primer detenido. Fue ubicado ayer a la mañana por una patrulla del Comando Radioeléctrico y la comisaría 14ª, en la zona sudoeste rosarina, en jurisdicción de la comisaría 19ª.

Una llamada. La detención se produjo en la vía pública y a raíz de una llamada a la central de Comando: al advertir a los policías el sospechoso se lanzó a correr auque fue alcanzado y reducido. Según contó el jefe de la 14ª, comisario Abel Santana, no opuso resistencia al arresto. No estaba armado.

El detenido salió de prisión en julio del año pasado, tras cumplir una condena dictada por el juez de Sentencia Nº 3 de Rosario, Luis Giraudo.

El policía Leonardo Caro, de 23 años, fue ejecutado el martes pasado de un disparo en la cabeza efectuado a corta distancia durante el asalto a una agencia de autos de Pellegrini al 5500. Murió 24 horas después en el sanatorio Laprida.

El primero de los detenidos, se negó a declarar en la indagatoria a la que lo convocó el juez que lleva el caso. Varios de los testigos que estaban en el comercio, entre empleados y clientes, comenzarán a declarar hoy en Tribunales.

Al menos tres integrantes de la banda que entraron a robar a la agencia Autos Uno, de Pellegrini al 5500, están identificados. El padre del malogrado agente de la Patrulla Urbana reconoció sin dudar en un álbum fotográfico a tal cantidad de personas como presentes en la escena del robo y distinguió entre ellos al ejecutor material del disparo.

Fuentes de la investigación policial y judicial dijeron ayer a este diario que la pesquisa para cercar a esos individuos hizo progresos y que, además de la ocurrida ayer a la mañana, se descuentan capturas inminentes.

"Son delincuentes comunes, de baja capacidad económica como para mantenerse en fuga, no pueden asegurar de manera prolongada un lugar donde refugiarse", señaló un portavoz de Tribunales.

El primer detenido. Luciano V., de 27 años, fue detenido el mismo día del ataque a Caro. Es un hombre que tiene más de diez antecedentes delictivos y que salió hace seis meses de cumplir una condena en Coronda.

El jueves pasado en el juzgado a cargo de Javier Beltramone le leyeron la imputación —homicidio triplemente agravado: por alevosía, la condición de policía de la víctima y por ser para asegurar la impunidad por un delito previo, el de robo— y el acto de indagatoria terminó un instante después, cuando el imputado se rehusó a hablar por consejo de su abogado, Marcelo Piercecchi.

El informe de autopsia que recibió el tribunal indica que el policía fue ejecutado de un disparo en el cráneo a no más de un metro y medio de distancia.

Según relatos de testigos consignados en el acta policial del hecho, el policía, que estaba de civil y de franco averiguando para adquirir un auto, quiso esconder su arma cuando lo hicieron tirar al piso. En esa ocasión, en la que la pistola quedó al descubierto, un delincuente le disparó en la cabeza con un arma calibre 38. El joven agente murió al día siguiente.

Luciano V, no es para los investigadores el autor del balazo. Eso, no obstante, no le significaría un atenuante en caso de que resultara condenado. "Cuando varias personas participan en un robo y se usa un arma todos los implicados son responsables en relación a los efectos que produzca la acción criminal", sostuvo un vocero judicial.

En el momento del asalto el padre del agente, Antonio Caro, estaba a su lado. Fue él quien marcó a los supuestos partícipes del robo en el álbum fotográfico de la División Criminalística.

Cuando balearon a su hijo Caro, en estado de conmoción, levantó el arma del muchacho, salió a la calle y disparó algunas veces, mientras los delincuentes huían: varios en un Ford Escort y uno a la carrera.

Tanto la policía como los investigadores judiciales del caso presumen que Leonardo Caro recibió un disparo porque sus agresores descubrieron que era policía. "Usaba el pelo muy corto, estaba afeitado y se le cayó una pistola 9 milímetros que es distintiva del uso policial", sostuvo un informante.