Jueves 21 de Enero de 2010
Elizabeth Verónica Torrano, la esposa del hombre asesinado el pasado 11 de enero en la zona norte, fue trasladada anoche hacia Rosario desde una comisaría de Banfield, luego de haber estado internada varios días por un intento de suicidio tras aspirar vapores de cianuro.
Torrano quedó ahora a disposición del juzgado de Instrucción Nº 3 de los Tribunales de Rosario y deberá declarar en la causa que se tramita por el asesinato de su marido, Basilio Vargas. Se investiga si la mujer tuvo algún tipo de participación en la planificación del crimen de su marido.
Vargas era empleado de una firma de recubrimientos industriales y marinos y desde hacía 15 años vivía junto a Elizabeth en la localidad bonaerense de Temperley. Entre los dos tenían cinco hijos.
A mediados de enero, tres hijos de la pareja habían quedado al cuidado de la hermana de Torrano en el límite norte de barrio Fisherton, pegado al arroyo Ludueña.
El domingo 17 a la 1 de la madrugada el matrimonio llegó hasta esa casa de Acevedo y Schweitzer. Basilio llegó al mando de su camioneta Chevrolet S-10 de doble cabina, acompañado de Elizabeth y uno de los pequeños hijos del matrimonio.
La mujer entró a la casa y en ese momento, según los vecinos, se acercaron a la camioneta dos hombres en una moto Gilera azul. Uno de ellos le efectuó al conductor un disparo directo al costado izquierdo de la cabeza, sin darle oportunidad de defensa. Murió en el acto. Cuando el cuñado de su esposa salió a saludarlo, pensó que dormía al volante. Lo abrazó y quedó cubierto de sangre.
Los vecinos identificaron enseguida al sobrino político de Elizabeth -Gabriel Van Tuyne, quien
sería el ejecutor material del crimen y quien se entregó Tribunales acompañado por una
abogada- y a un remisero de Lanús, Fernando Lacetera, quien mantendría una relación amorosa
con la mujer. Horas después, fue detenido.