Policiales

Detenido y golpeado en dos seccionales "por zurdo"

Un joven de 17 años fue apresado por acercarse a un procedimiento policial. Lo llevaron a la 14ª donde recibió una brutal paliza y luego a la 32ª

Jueves 16 de Mayo de 2019

“Lo trajo el personal de calle, por zurdo y porque no quiere a la policía”, fue la respuesta que dos uniformadas le dieron a Martín F. cuando preguntó por qué dos agentes del Comando Radioeléctrico habían detenido a su hijo Enzo y lo estaban sometiendo a una golpiza en la comisaría 14ª. Casi cinco horas después logró volver a su casa con el chico de 17 años, a quien los uniformados acusaron de “resistencia a la autoridad” y al día siguiente relató su experiencia en el Centro Territorial de Denuncias (CDT), lo que auspició una investigación de Asuntos Internos y la intervención de la Fiscalía de Violencia Institucional.

Según contara su padre ayer a este diario, Enzo cursa tercer año de la escuela secundaria, es boy scout y milita con sus padres en una organización social y una agrupación de estudiantes secundarios. Cerca de las 18.30 del lunes estaba tomando una gaseosa con un amigo en la esquina de su casa de Cullen y Viamonte, en el barrio Villa Urquiza de la zona oeste de la ciudad cuando vio que dos policías abordaban a otros amigos del barrio.

Por mirar

“De pronto vio cómo un móvil del Comando para a dos pibes que venían caminando a mitad de cuadra y se acercó a ver qué pasaba. Evidentemente los habían parado por portación de cara y de gorrita, pero Enzo les dijo que los chicos eran vecinos, que iban a la escuela y que no estaban haciendo nada malo. Entonces los policías le dijeron que se las tomara, que él no tenía nada que hacer ahí”, comenzó su relato Martín.

“Enzo —continuó— les respondió que sí tenía derecho a mirar, que estaba en la vía pública y no tenía por qué irse. Entonces los policías dejaron a los otros chicos y lo agarraron a él. Lo tiraron contra el patrullero, lo empezaron a requisar y le pidieron el DNI. El les respondió que no lo tenía con él pero se acordaba el número y le dijeron que era obligatorio tener el documento encima”.

La respuesta del chico, según Martín, enfureció más a los uniformados. “Les dijo que no hay ninguna ley que obligue a las personas a andar con DNI. Y se pusieron como locos, lo agarraron de los pelos y le dijeron: «Te vamos a enseñar en la comisaría cuáles son tus derechos». Y se lo llevaron”.

Los otros chicos corrieron a avisarle a la familia de Enzo que se lo había llevado un patrullero y entonces los padres fueron a la comisaría 14ª, ubicada a unas veinte cuadras, en Marcos Paz al 6600. Cuando ingresó escuchó algo que describió como “una situación espantosa”: desde adentro de una especie de habitación podía escuchar el llanto y los gritos desesperados de su hijo pidiendo que dejaran de pegarle, que él era menor y no había hecho nada.

“Ahí me agarró un ataque de nervios —agregó Martín— y les fui a preguntar a dos policías que estaban en la mesa de entradas por qué mi hijo estaba ahí. Entonces me respondieron, con total naturalidad: «Lo trajo el personal de calle por zurdo y porque no quiere a la policía». Entonces, a los diez minutos vi cómo los mismos agentes que se lo habían llevado lo trasladaban en el mismo móvil (el 7844) a la comisaría 32ª. Esposado como un delincuente”.

Larga espera

Martín y el resto de los familiares se quedaron en la entrada de la comisaría de barrio Godoy donde no les aportaron nada de información hasta que hicieron el acta de procedimiento por “resistencia a la autoridad”, reveló el padre de Enzo. “Estuvieron como tres horas para hacer el acta. Cerca de las 21.30 mandaron el acta a Fiscalía pero tampoco lo liberaron porque primero querían que lo viera un médico policial”.

Recién sobre las 23.30, contó Martín, pudo llevarse a su hijo. “El médico dijo que tenía un rasponcito en el pómulo, pero nada que ver. Lo golpearon en la cara, el cuello y la cabeza. El tiene problemas de visión por lo que usa anteojos y se los rompieron a puñetes”, contó el denunciante. Sobre los agresores, dijo que su hijo sólo pudo reconocer a los miembros del Comando y que durante la paliza no vio mucho porque “cerraba los ojos y se atajaba”.

El chico contó luego que le habían pegado entre los dos agentes del Comando que lo detuvieron, aunque había otros policías que aparecían para burlarse y reírse de él. El martes, cuando realizaron la denuncia en el CTD de Montevideo al 1900, fue examinado por otro médico legal que “constató lesiones” en el cuello, la cabeza y hematomas en la cara. “Nos queda llevarlo al oftalmólogo para ver si le ocasionaron algún problema en la vista”, contó preocupado el padre. “Por suerte —añadió— sólo le quedaron hematomas, no hay ningún rastro de lesión ósea. Pero quedó muy exaltado, vivió una situación muy desagradable”.

Secuestros en las seccionales

En ese marco, ayer al mediodía se indicó desde la Fiscalía Regional que a partir de la denuncia en el CTD se dio intervención a Asuntos Internos. La primera medida fue secuestrar de las comisarías 14ª y 32ª documentación como las actas de procedimientos y los libros para identificar al personal que estaba de servicio durante el horario en el que fue denunciada la situación.

“Se solicitó entrevista con los padres del menor para ampliar la denuncia y solicitar autorización para tomarle declaración al joven y practicarle exámenes médicos”, se señaló en un parte de prensa de la Fiscalía de Violencia Institucional.

En tanto, ayer a la tarde el padre del adolescente preveía presentarse en Asuntos Internos para ampliar su denuncia. “Es tremenda la impunidad de la policía, esto pasa siempre y en todos los barrios. El problema mayor es cómo se ha naturalizado que la policía puede hacer algo así”.

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