Jueves 24 de Octubre de 2013
El juez de Garantías entrerriano Héctor Vilarrodona trabaja sobre el accionar de una banda de ladrones de autos que operan en Rosario e introducen los vehículos en la provincia vecina. Del otro lado del río Paraná los coches son desguazados y con las autopartes, como si se trataran de verdaderos Frankenstein del automotor, ensamblan "nuevas" unidades, que luego son ofertadas en el mercado del usado entrerriano.
Todo se inició hace un mes y medio con la incautación de un Fiat Siena modelo 2010 en un control de alcoholemia en la localidad entrerriana de María Grande. Al ser verificado el vehículo por la policía se constató que había sido construido con otros tres Siena del mismo modelo, uno de ellos robado en la ciudad de Rosario. Esa mecánica se comprobó al menos tres veces con autos robados en Rosario.
La investigación en manos del juez entrerriano, quien actúa junto al fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull, se inicia con un operativo de tránsito en María Grande, a 60 kilómetros de Paraná, la madrugada del domingo 8 de septiembre. Estuvo supervisado por el subcomisario Walter Ziegler, de la comisaría de la localidad, quien confirmó a este diario que los hechos, difundidos por el periódico Nueva Zona, sucedieron.
Alcoholemia. A las 2.30 por el control pasó un Fiat Siena en la que circulaba una familia conocida del lugar y al volante iba una de las maestras del poblado. Lo primero que le preguntaron los policías a la mujer, a la que reconocían, era qué hacía en un Siena modelo 2010 si ella tenía un 147. La mujer les contó que había dado en parte de pago su auto y con una financiación de 24 cuotas en pesos y sin intereses, vendido en una concesionaria de la zona este de Paraná. Y por eso regresaban a su casa tras un asado bien regado con vino tino, lo que hizo que su esposo le cediera el volante. Los policías revisaron el auto y encontraron irregularidades. La primera fue que tenía sólo una patente: la delantera.
En el centro rosarino. Encontraron alrededor de 20 anomalías, sin embargo los números de patente, motor y chasis no tenían pedido de captura. Provisoriamente el auto quedó incautado y la policía de Entre Ríos comenzó a cruzar información. Así dieron que el número de motor del auto coincidía con un Siena que estaba radicado en la localidad santafesina de Franck. Se contactaron con el dueño del vehículo quien les relató que se lo habían robado el 31 de agosto a su hijo en Rosario, en jurisdicción de la seccional 2ª. ¿Por qué el auto no tenía pedido de captura si había sido robado? En la denuncia que presentó el dueño del Siena robado se constató que una de las letras de la patente alfanumérica fue mal consignada. Por eso si bien la denuncia fue cargada en el sistema, la patente no era la del auto robado.
La llave inútil. Otro detalle fue que, cuando la víctima del robo viajó a María Grande con las llaves del auto, sólo pudo abrir las puertas y el baúl. Eso motivó que la maestra quedara imputada por circular en un vehículo robado.
El Siena fue robado en Rosario el 31 de agosto y el 8 de septiembre ya lo habían vendido y entregado en una concesionaria de Paraná. Antes lo desguazaron en un taller en esa ciudad según constató el juez. Todas las partes del Siena secuestrados son originales y corresponden a autos modelo 2010.
El juez también corroboró que los autos están reconstruidos con autopartes de vehículos robados y siniestrados. Para redondear la maniobra, las patentes que poseen los autos no tienen pedido de captura y pertenecen a autos siniestrados.
Otros dos en Rosario. Entre el 8 y el 15 de septiembre, con intervención de personal de la Planta Verificadora de Paraná, en la capital entrerriana fueron secuestrados dos autos construidos con autopartes de vehículos robados en Rosario: un Ford Galaxy, que surgió de dos autos, y un camioneta Ford. Como los tres autos pasaron por la misma concesionaria, el juez Vilarodona ordenó el allanamiento de uno de sus talleres y allí efectivos de la División Investigaciones de la policía de Paraná se topó con 50 vehículos y 35 motores con diversas irregularidades radicados en localidades del departamento Paraná y pueblos del interior de la provincia vecina.
La Justicia entrerriana enviará copias de la causa a los tribunales de Rosario para que se investigue la pata de ladrones de autos en Rosario y si existe algo más que oscila entre el robo, la estafa y la asociación ilícita. "Se roban autos en un lugar, se los pasa a otra provincia y aparecen errores en los controles muy gruesos, que no se pueden cometer", explicó un vocero consultado.