Martes 29 de Septiembre de 2009
Al parecer ni los policías están a salvo de los atracos. Al menos eso se deduce después de que
autores anónimos desvalijaran el fin de semana la casa de un suboficial mientras estaba trabajando
en el destacamento móvil de La Florida. Los intrusos se llevaron 17 mil dólares y varios artículos
electrónicos.
Víctima del escruche fue el suboficial Sergio Omar Falaschetti, quien
tiene 46 años y revista en el Cuerpo Guardia de Infantería aunque presta servicio en el
destacamento móvil que se levanta frente a la rambla Catalunya. El uniformado salió a las 19.30 del
sábado de su casa de Perdriel al 1700 (bulevar Rondeau al 2100) en dirección a su trabajo y dejó la
vivienda vacía ya que sus hijos quedaron al cuidado de la abuela en otro lugar y su esposa estaba
de viaje en la provincia de Entre Ríos.
Regreso y sorpresa. Cuando Falaschetti regresó a su casa, a las 8 del domingo, se
encontró con que un tremendo desorden se había apoderado del lugar y la ventana enrejada que da al
garaje forzada. “Sacaron la reja y después rompieron la ventana de madera, a pesar de que
tenía un pasador del lado de adentro”, explicó Falaschetti a La Capital. Y agregó:
“Indudablemente han hecho bastante ruido, aunque nadie parece haber escuchado nada”.
Una vez adentro, los intrusos no tuvieron obstáculos. Recorrieron palmo
a palmo la casa en busca de elementos de valor. Y tuvieron su sorpresa cuando llegaron al
dormitorio matrimonial ya que allí estaba lo más valioso del botín: los 17 mil dólares que el
efectivo guardaba en un pequeño baúl de madera. “Una parte del dinero era de la venta de un
terreno que tenía en Ibarlucea y el resto se lo había prestado mi cuñada a mi mujer”, explicó
el uniformado acerca de la existencia de semejante suma en manos de un trabajador de escasos
ingresos.
Otro ingreso. Además, Falaschetti contó que no sólo trabaja como policía sino que
junto a su esposa tienen un pequeño microemprendimiento dedicado a la apicultura en un terreno
fiscal situado cerca del cruce de las rutas 34 y A-012. “Tengo colmenas de abejas para
elaborar miel”, comentó el policía.
Además del dinero en efectivo, los ladrones también se llevaron dos
televisores, uno de 29 pulgadas y otro de 32 con pantalla de plasma, una consola y juegos de play
station, una cámara fotográfica digital y equipos utilizados para la extracción de miel. “Se
llevaron un pequeño freezer y hasta desenchufaron la heladera para llevársela, pero la
dejaron”, explicó el uniformado para quien no caben dudas de que todo eso debió ser cargado
en algún vehículo.
Al parecer los asaltantes actuaron con pasos sigilosos ya que, según
Falaschetti, “ningún vecino escuchó ni distinguió los movimientos de los intrusos”.
Tampoco percibió nada la madre del suboficial, que vive en una casa lindante.
Ayer a la tarde, el policía estaba angustiado por el quebranto económico
que le ocasionó el atraco. “Contraté un seguro contra robo pero la companía no me cubre el
valor de los elementos de apicultura. Y con relación a los electrónicos me dijeron que lo tienen
que evaluar”, explicó.